Pregúntate por qué 350.000 ucranianos no han provocado ni una queja y 500 menas marroquíes sí.
Una pista: no tiene nada que ver con el color de la piel.
Cuando ni siquiera nos podemos poner de acuerdo en que estrangular a tus propios hijos está mal, la democracia deja de tener sentido. Yo no tengo nada que debatir con gente así. Ya no es que hablemos idiomas diferentes, es que habitamos universos diametralmente opuestos.
@AntonioMaestre La primera diferencia es que yo soy periodista, tú no. La segunda, que a mí me pagan 10 o 20 veces menos que en TVE. La tercera, que yo denuncio la corrupción y tú te dedicas a perseguir a quienes la denuncian. Y la cuarta es que tú me necesitas y yo a ti no. Circula.