Un día, todo empezó.
Lo intentó, pero fracasó.
Lo ganó y completó el fútbol.
Y lo volvió a intentar: solo para demostrar UNA VEZ MÁS, que es el más grande de todos y que (a veces) deja de ser extraterrestre, para ser un humano común y corriente.
Gracias por todo, SEÑOR FÚTBOL.
Qué hermoso es ver a México eliminado del Mundial. Imagínate si tuvieran que jugar las eliminatorias de Conmebol en lugar de la Concacaf, todos los mundiales lo verían por televisión.
Cuando termina la pelea, los boxeadores, que se estuvieron dañando la salud durante largos minutos, se abrazan. ¿Por qué? Porque entienden que durante el combate hay que dejarlo todo, pero cuando termina, dejan de ser rivales y vuelven a ser personas. Por eso, durante el partido, cuando Mbappé se rio ante cada patada, cuando mostró la pelota o cuando tiró un lujo ya con la ventaja en el marcador, hizo lo que debía: responder con personalidad y fútbol. Pero, cuando no saludó a Gill una vez consumada la victoria y prácticamente se la gritó en la cara, pasó a ser automáticamente un estúpido, un cobarde y un deshonorado. Estúpido, por provocar a alguien recién vencido; cobarde, porque sabía bien que Paraguay no podía revertir el resultado y que el arquero guaraní no podía dormirlo de una piña; y deshonrado porque rompió con todos los códigos que rigen el fútbol y que atraviesan desde los potreros hasta la Copa del Mundo. Un crack Kylian, pero un imbécil de época
Y desde entonces, entendí que este amor era para siempre.
Hoy celebramos a quiénes nos regalaron la herencia más hermosa de todas: 𝐒𝐄𝐑 𝐎𝐋𝐈𝐌𝐏𝐈𝐒𝐓𝐀𝐒.
¡Feliz día y gracias por tanto, Pá!
🤍🖤🤍
@siemprevigente@Mathicalabrese No solo eso, a quien pones en vez de ellos?, esos q quieren cambiar tienen suplentes q le pueden competir y son a priori hasta mejores