Echar de menos no es dependencia emocional. Acordarte día a día de alguien que quieres no es dependencia emocional. Querer compartir los momentos de tu vida con personas que te importan tampoco. Y tener miedo de perder relaciones valiosas menos aún. La sociedad maquilla de problemático conductas plenamente humanas y este sí que es el verdadero problema. Necesitamos de los otros para sostenernos. Y si admitirse como humano significa ser dependiente bienvenido sea no ir en contra de la propia naturaleza. Y, por tanto, de ti mismo
Infinitas
Hay personas que son infinitas,
que no terminan,
no tienen límites;
que, cuando se van de tu lado,
permanecen como si fueran
extensiones de un abrazo.
me parece un gesto muy delicado y bello que una persona me comparta su música como si se tratara de una exposición de una gran parte de su realidad interna, porque realmente lo es.
me conmueve escuchar canciones que antes me destruían emocionalmente y hoy las escucho sintiendo una sensación completamente distinta. La erótica de resignificar nuestra historia.
El amor implica consideración, siempre. Interesarte por la perspectiva de vida del otro, cuidar de lo que le duele, prestar atención a aquello que le importa y darle una vuelta a cómo tu conducta afecta a su contexto antes de moverte. Sin consideración solo te miras a ti mismo. Y construir con alguien sin colocar sus necesidades al mismo nivel que las tuyas es imposible
En el amor no todo se entiende.
Hay cosas que no se tienen que comprender, sino contemplar.
Como la forma en que alguien te mira…
y te desarma sin explicación.
Porque desnudarse, quizá, no consista en quitarse la ropa, sino en retirarse el maquillaje y entregarse a la intimidad de un instante, con la certeza de que todos tus miedos y secretos estarán a salvo.
No podemos seguir así, ansiosos, adictos al celular, a la inmediatez, a la hiperproductividad, a lograr todo rápido y todo ya, a ir por la vida como si todo se fuese a acabar mañana, NO. Vamos a calmarnos, vamos a enlentecer nuestra vida, pospongamos cosas, cancelemos cosas, renunciemos a cosas, necesitamos tiempo libre a solas con nosotros mismos, tiempo de ocio, de sentarse tranquilo a comerse un helado, ver una película, ir a jugar o a un paseo en el campo, caminando, sin ningún objetivo. Necesitamos vivir antes de morir.
No se trata de cuidar a una persona cuando está al límite para no perderla. Se trata de cuidarla a diario porque verla bien te importa. Y la diferencia es enorme
amor también es recibir nuevas preguntas por parte del otro, es decir, descubrir que tiene ganas de conocerte más de lo que ya te conoce. El amor es una intriga un tanto insaciable, de ahí su motor sustancial: la búsqueda constante.