Las declaraciones de Sarah Santaolalla acusando a jueces, policías y periodistas de dar un golpe de Estado son gravísimas. Que se ataque de esa manera a jueces y policías, que cada día sostienen el Estado de derecho y se juegan la vida, es intolerable.
Puede que algunos quieran ampararlo dentro de la libertad de expresión, eso ya se verá, pero una cosa es opinar y otra señalar y alimentar el odio contra quienes hacen cumplir la ley y garantizan la democracia.
Cuesta entender cómo alguien puede ganarse la vida, y muy bien por cierto, opinando en un ente público como RTVE dedicándose a señalar y desacreditar a jueces y policías.
Video fuente YouTube acto de Facua.
@felixbolanosg@mjmonteroc@psoedeandalucia Si quieres que te crujan a impuestos para beneficiar a independentistas, que te llenen el pueblo de inmigrantes ilegales y que te ocupen la casa, vota PSOE.
Reunión con los cooperativistas de Metropolitan. Más de 400 familias que llevan 12 años sufriendo en sus propias carnes los bloqueos y las trabas de una legislación suicida que destroza proyectos de vida. Faltan casas pero nadie hace lo más mínimo para que dejen de faltar
🪪 Para votar con el DNI digital en Castilla y León bastará con usar la aplicación ante los miembros de la mesa
No será necesaria la generación de un código QR dinámico y único que sea certificado por la mesa electoral
✍️ Daniel Martín
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@giraldeo Sr @giraldeo por su parte ya ha amortizado el nuevo mantra de Pedro Sánchez: HODIO, Diciendo que recibe amenazas de muerte. Porque no enseña las capturas? Quizá porque es otra nueva mentira suya?
Milton Friedman: "los consumidores NO producen inflación. Los productores NO producen inflación. La inflación SOLO se produce por un exceso de GASTO público y una excesiva creación de DINERO por parte del GOBIERNO".
"Agrdezco RT".
A ver, esto no va de un programa ni de un periodista concreto. Va de una dinámica sostenida: de cómo, uno a uno, el gobierno español señala, desacredita e intenta aislar a todo el que no encaje en un periodismo unidireccional, de causa y bandera, que algunos etiquetan como progresista, combativo, militante, libertario, ecologista, feminista, aliado, lo que sea. Un periodismo que hoy, en la práctica, actúa solo como escudo del poder.
El patrón es siempre el mismo: quien no pasa por ese filtro es reaccionario, bulero, ultra, franquista, vendido o traidor. Se dice que en El País los de Caño éramos unos fachas; que Federico no puede ser entrevistado en la televisión pública; que The Objective o El Debate son fango; que ABC, la COPE o El Mundo son proyectos directamente franquistas; que Telemadrid es “Telayuso”; que Iker es un mentiroso; que servidor es un traidor a su patria. Y así sucesivamente. La etiqueta sustituye al argumento. Se descalifica y se da por cerrado el debate.
Mientras tanto, el presidente vive parapetado. Acusa desde la tribuna, pero rehúye preguntas. Viene por ejemplo a Washington y se refugia en algo que denomina «cobertura institucional», una fórmula insólita: su propio equipo informa de la agenda con grandes loas y sin contraste. Sin prensa. Y si se conceden preguntas, se filtran a medios estatales o afines. Lo he visto con mis propios ojos.
El ministro de Exteriores, otro, ofrece ruedas de prensa que duran segundos, comparecencias medidas al milímetro, preguntas seleccionadas, canutazos diseñados para impedir repreguntas incómodas. Y además presiona a compañeros. El mensaje es claro: control de todo, reducción del riesgo, minimización del escrutinio de la prensa.
Y entonces llega lo más preocupante, que es que parte del gremio aplaude o justifica esa reducción. El problema deja de ser individual y pasa a ser estructural. Se crea una masa que, por convicción o por miedo, se alinea con lo que la élite supuestamente bienpensante decide. Se firman manifiestos «contra el golpismo mediático» 😳. Se promueven vetos a periodistas de todo perfil. Se argumenta que los límites de la libertad de expresión están donde empieza la incomodidad del poder ante una pregunta.
Ojalá por una vez el periodismo en España dejara de posicionarse en función del poder para defender algo más básico, el derecho de una sociedad a estar informada sin manipulaciones, sin causas y sin banderas. Con hechos. Y sí, con un corporativismo firme frente a las amenazas del poder. Porque cuando un presidente señala a compañeros, como hizo con Iker, con The Objective, con Naranjo o con quien sea, incluido Vito, nos está señalando a todos, guste o no.
So President Sánchez doesn't want children under 16 to access social media but he doesn't care if they access his father-in-law's gay saunas.
Interesting, isn’t it?
🔴 OJO A ESTO QUE CUENTA EL MUNDO
La Guardia Civil apunta a un presunto soborno de 4 millones desde Forestalia a un ex consejero con el PSOE en Aragón
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