Comienzan a desenmascarar a los colectivos que disparan a mansalva, en todos los lugares de Venezuela. Aquí los presuntos colectivos que operan en la ciudad de Coro, estado Falcón.
Una mujer arrodillada intentando resguardar al niño implora al esbirro de la tiranía que no le dispare. No hay palabras, que inhumanidad tan grande. Esta imagen tiene que dar la vuelta al mundo.