Imaginad por un momento que, con estas cifras de fallecidos, son Feijoo o Abascal los que ayer publican un vídeo recomendando su playlist del verano.
La que estaría montando en las rrss y en las calles la izquierda
Los traidores en La Moncloa sabían perfectamente lo que sus socios marroquíes habían organizado para humillar a España, para aterrorizar a los españoles ceutíes y para hacer la gran advertencia de que Sánchez debe seguir enemistando a España con EEUU, con Israel y con Europa para alejarla de occidente y ponerla al servicio de otros que conocemos.
Que el tal Sánchez es un gafe, además de otros apelativos, es un axioma se pongan como se pongan sus mamandurrieros y sus fans. Es bastante factible de que antes de que deje la presidencia del gobierno, si lo hace, Ceuta y Melilla tengan otro estatus que favorezca a Marruecos.
En medio de la invasión marroquí a España, Sánchez graba y difunde su playlist.
Siento tener que repetirlo, pero a esta altura, me parece peor la inacción sectaria de sus votantes.
-Presidente, no puedo salir de casa, los marroquíes nos han invadido.
-No se preocupe, señora. Estoy aquí para ayudarla: les comparto mi lista de Spotify.
Fijaos en la cara de Pedro cuando el periodista pregunta: primero sorpresa (quién ha dejado entrar a éste), luego rabia que intenta contener sin exito porque su expresión facial revela que si tuviera un piolet a mano acababa en la cabeza del que pregunta.
Dos años después de esta reunión, Zapatero llegó al gobierno tras el mayor atentado terrorista de la historia de España. La primera visita oficial que hizo, un mes y medio después, fue a Marruecos. Allí anunció un cambio de rumbo histórico respecto a Rabat.
Incendios, invasión migratoria, apagón, pandemia, accidentes ferroviarios, inundaciones…Un gobierno incompetente que no prevé las crisis ni las soluciona. Ni un ministro dimitido o cesado. ¡Y todavía queda un año de este oprobio!
Se me habrá pasado, pero no he leído ni oído ninguna declaración del caudillo Abascal sobre el affaire de Ceuta. A lo mejor me he despistado o está de vacaciones. Seguro que son cosas mías y el caudillo está, espada en ristre, en el Tamajal, eso sí, de incógnito.
El ministro del Interior español al que Marruecos le intervino ilegalmente el teléfono con software israelí dice que el régimen de Rabat “es un socio absolutamente fiable”.
Recuerden que es el mismo argumento que empleó el gobierno cuando la Comunidad de Madrid hizo bien su trabajo y abasteció a la población (sobre todo sanitaria) con mascarillas FPP2. Eran "mascarillas egoístas". Para el socialismo, lo egoísta es todo aquello que no comparte su mala praxis.
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Sánchez lleva la batalla a Europa: carga contra los países "egoístas" en su reacción "ilegal" a la crisis de Ceuta y pide una reunión de ministros de Interior
https://t.co/rgUt3zCIVz
El problema no es que el tarado de Sánchez cuelgue una lista de canciones para el verano en plena invasión.
El problema es que el votante socialista lo ve y dice "muy bien, que se joda la ultraderecha". Ese, vivir rodeado de auténticos fanáticos, es el gran problema.
Un país que pone más esfuerzo en perseguir al que se fuma un cigarro, al autónomo que debe 40€ de cuota o al bar que saca una mesa de más que en controlar sus fronteras para detener una invasión, es un país fallido.
El socialismo, que en su momento fue un partido de trabajadores para trabajadores, se ha convertido en el gran impulsor de las clases pasivas, de la nueva aristocracia de la subvención. Para el socialismo contemporáneo, el trabajador es un facha, un egoísta que pretende sacar provecho de su propia capacidad de esfuerzo, un insolidario que quiere sacar adelante a su familia y no patrocinar la holganza de veinte o treinta más.
La nueva dignidad del individuo es la dependencia total al Estado mientras que su contrario, la autonomía personal, se descubre como la peor amenaza al orden establecido. En esta situación desquiciada, la política socialista ya no consiste en crear las condiciones para que las personas puedan desarrollar su potencial, sino en administrar una red cada vez más extensa de seres domesticados, sumisos al poder y financiados por aquellos que todavía tienen la enfermiza manía de crear riqueza.
Vicente Vallés: "No podían meter a Laura Borrás en la amnistía, y Moncloa ha decretado indulto para que no entre en prisión. También ha indultado a Juan Fernández, alcalde socialista de Linares, condenado por malversación. Moncloa no ha informado de nada".