Gente de mi familia, que están en Estados Unidos con TPS, tienen tanto miedo de lo que pueda pasar que redactaron una carta dejando claro quien debe recibir a sus hijos de 3 y 8 años en caso de que a ellos los detengan en la calle y los deporten. Estas son personas que tienen más de un trabajo, pagan impuestos y el poco tiempo que tienen libre lo pasan con su familia, vinieron a Estados Unidos porque estaban hartos de vivir en la miseria. Es arrecho ver a tanta gente decente pasando un momento tan difícil y por el otro lado tienes a un montón de imbéciles gozando con la desgracia ajena. Estos son días para tener empatía, si estás leyendo esto y eres venezolano es probable que algún amigo tuyo esté aterrado por su futuro, piensa en eso antes de regocijarte.
Gente de mi familia, que están en Estados Unidos con TPS, tienen tanto miedo de lo que pueda pasar que redactaron una carta dejando claro quien debe recibir a sus hijos de 3 y 8 años en caso de que a ellos los detengan en la calle y los deporten. Estas son personas que tienen más de un trabajo, pagan impuestos y el poco tiempo que tienen libre lo pasan con su familia, vinieron a Estados Unidos porque estaban hartos de vivir en la miseria. Es arrecho ver a tanta gente decente pasando un momento tan difícil y por el otro lado tienes a un montón de imbéciles gozando con la desgracia ajena. Estos son días para tener empatía, si estás leyendo esto y eres venezolano es probable que algún amigo tuyo esté aterrado por su futuro, piensa en eso antes de regocijarte.
On Juneteenth, we commemorate the anniversary of the delayed but welcome news of freedom reaching the enslaved Black folks in Galveston, Texas. It’s a reminder that even in the darkest hours, there is cause to hope — and a reason to keep building a country that lives up to its highest ideals.
On Juneteenth we celebrate the end of the worst chapter in America’s story and renew our commitment to freedom, equality, and justice for all. The pursuit of a more perfect union is a responsibility we all share.
Fuimos al universitario a beber cerveza mientras veíamos un Caracas La Guaira. Teníamos puestos de burgués en palco central, primera fila. Cada vez que bateaba el potro Álvarez, mi pana @ramonvivas le gritaba a todo pulmón "YEGUA PÓNCHATE" y a Raven le gritaba "LUISA PÓNCHATE"