La semana pasada estaba en un conocido hotel de Barquisimeto, donde fui a dar una conferencia. En el desayuno pedí un café y, cuando dije que lo quería con leche, me informaron que la leche tenía un costo adicional. Cabe destacar que el hotel ofrece desayuno tipo bufé incluido en la tarifa. Quedé 🤯
Puede parecer una tontería, pero me llamó mucho la atención. En Venezuela, tomarse un café con leche en el desayuno es de las cosas más normales del mundo. No estaba pidiendo un extra sofisticado ni algo fuera de lo habitual. Era simplemente leche para el café. Pretender cobrarla aparte es casi un sinsentido.
Y creo que la anécdota refleja un problema que tenemos con el servicio en Venezuela: muchas veces pensamos más en cómo sacarle un dólar adicional al cliente que en cómo hacer que su experiencia sea buena y quiera regresar.
En una economía que necesita ser cada vez más competitiva, estos detalles van a importar muchísimo. Porque puedes ganar unos centavos cobrando la leche, pero perder mucho más haciendo sentir mal atendido a un cliente.
A veces maltratamos al cliente por muy poco. Y después nos preguntamos por qué no vuelve...
Poco se habla de toda la mafia que existe detrás de los accidentes de tránsito en Venezuela.
El sistema parece estar creado para que todos los funcionarios intenten sacarte hasta el último dólar o simplemente des por perdido el carro.
Importante reformar esto.
Hemos vendido muy poco de nuestro chocolate en Venezuela. Lo fabricamos aquí, en el Táchira, Por extraño que parezca, muy dificil venderlo aqui, por lo que nos toca sacarlo del pais.
Lamentablemente, la cuna del mejor cacao del mundo prefiere consumir barras de chocolate importadas de Turquía o China; las mismas que se ven en tiendas como Traki. Así de simple.
En el Táchira, de cada 15 barras de chocolate que se consumen, 14 provienen del contrabando colombiano, y precisamente de la oferta de menor calidad de ese país. Resulta imposible competir en un mercado tan desleal que premia e impulsa el contrabando.
Es comprensible que estas barras importadas sean más económicas que el chocolate venezolano. Lo que muchos ignoran es que en esos países utilizan proporciones mínimas de cacao —o ninguna— y las sustituyen por un exceso de aditivos químicos. El empaque y la presentación resultan deslumbrantes, pero el contenido deja muchísimo que desear.
No se puede comparar un Ferrari con un Aveo. Tenlo por seguro: hasta el chocolate venezolano más modesto es mil veces superior a esas opciones. ¿Realmente prefieres consumir azúcar y grasa antes que auténtico cacao venezolano?
Si estuviera en mis manos, por estrictas razones de control sanitario y calidad, no permitiría la entrada de esos productos a la cuna del mejor cacao del mundo. Así de claro.
@LuigiCompa@kontigo_app@OKXLatam El punto es que no esta disponible para nuevos usuarios eso da mucho que pensar que la eliminen nuevamente es solo un click