Mi sueño es que WhatsApp incluya la opción de desactivar las notas de voz. Cuando alguien intente enviar una, aparecerá un mensaje que diga: «No puedes enviar notas de voz a este usuario, ESCRIBE».
Lo he dicho muchas veces: la moción de censura a Rajoy no fue por la sentencia de la trama Gürtel. Cada vez es más evidente. Cayó porque a los independentistas así les convino (ERC y PDeCat querían vengarse por el 1-O de 2017). Por eso, el coste reputacional para los socios de Sánchez cada vez es más alto. No hace falta ni siquiera una sentencia firme para que caiga un Gobierno: basta con la parálisis legislativa o tener a dos exsecretarios de organización en procesos judiciales, uno exministro. La investigación por Plus Ultra solo abunda en la sensación de estupor de ver que los socios son mero atrezzo y no se molestan en fiscalizar nunca nada. El problema es que hoy ERC y Junts sencillamente han elegido ser rehenes de sus amnistías, sus relatos y de haber colocado a altos cargos en empresas públicas. Y el PNV, implorando que al PSE no de le ocurra en otra legislatura pactar con Bildu.
Sarkozy fue al trullo y Francia siguió sin mayor problema, pero ZP va a ser un tema mucho más gordo, va a ser más parecido a cuando mandan al talego a los líderes latinoamericanos, porque ZP es símbolo de algo mucho más grande, de una trama nacional de clientelismo, de retorcer el aparato estatal para favorecer a algunos en perjuicio de otros, ir a por ZP es ir a por el socialismo más cañí