He weeps, he fucking weeps. What about the tears shed by his victim? Why hasn't she received any justice? Why do girls not matter to judges? So many questions
Abusó de ella sexualmente.
Ella lo denunció.
Él la llamó mentirosa y la difamó.
Un juez lo condena a pagarle 5 millones de dólares por abuso sexual y difamación.
Es el presidente electo de los Estados Unidos.
Y sigue en su cargo.
Escandaloso.
más allá de un tuit durante el mes de junio, te invito a venir a cualquiera de mis conciertos. creo que el mensaje que damos sobre la libertad de amar, de ser uno mismo y el respeto a todas las personas habla bastante más de mí que cualquier publicación en redes.
Hoy queremos recordar, una vez más, a Nagore Laffage. Tenía veinte años cuando fue asesinada el 7 de julio de 2008 por el hombre que aparece en la imagen contigua: José Diego Yllanes.
Ambos trabajaban en el mismo hospital, aunque fue durante la noche de San Fermín cuando se encontraron. Se gustaron y decidieron ir a casa de él. Allí comenzaron a besarse, pero de repente él se volvió violento y le rasgó la ropa. Nagore se asustó y le dijo que quería marcharse. Forcejearon. Ella intentó escapar e incluso llegó a llamar a Emergencias. Él le arrebató el teléfono, la golpeó repetidas veces y finalmente la estranguló. Cuando comprobó que había muerto, trasladó su cuerpo a un bosque. Intentó descuartizarlo, pero desistió y terminó abandonándolo allí.
Durante el juicio, además del asesino, también se juzgó la vida de Nagore. A él no lo condenaron por asesinato, sino por homicidio.
Nagore hizo todo lo que tantas veces se dice que hay que hacer: decir no, resistirse e intentar pedir ayuda llamando a Emergencias. Aun así, la asesinaron. Y aun así, cuando ya no podía defenderse, también fue juzgada.
El asesino no llegó a cumplir nueve años de prisión por este crimen. Desde 2017 trabaja como psiquiatra en una clínica privada y, desde 2020, también puede ejercer en la sanidad pública.