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γ €recaen en mancillar esa Β« dona Β» expuesta y vulnerable , misma que pide a gritos el macho del dino rompa ese agujero con su notorio he inmenso trozo de carne , mismo que abandona la calidez de esa boca.
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γ €Lo ve tan ensimismado en tragar cada chorro que es expulsado del grueso mΓ‘stil del dino dentro de esa boca , adiΓ³s a tener que buscar con quien aparearse ese dΓa β¦ sus gordos dΓgitos notan la presiΓ³n que generan esas paredes a su alrededor
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γ €motivo mΓ‘s que suficiente para que el dino pase su lengua fuera de esas fauces.
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γ €β Si, traga β¦ β Sus sudadas bolas se contraen con cada chorro que es disparado dentro , en esas alturas podrΓa ahogarlo , sin embargo sus
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γ €con las yemas y sin ningΓΊn tipo de problema se los encaja al contrario bien a fondo. Es su modo de vengarse por tener la poronga del contrario bien metida dentro de su propio hocico.
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γ €Menos mal que al meter su enorme trozo de carne el contrario dejo su parloteo ; siente esos chorros en su boca y sin embargo traga con gusto cada gota, no se estΓ‘ saciando, sin embargo en ese preciso instante gruΓ±e cada vez que sus pesadas y
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γ €sudadas bolas caen sobre el hocico del otro macho : chorro de su presemen es disparado dentro de la misma cavidad que lo recibe. Desde su sitio lo observa, sin embargo su atenciΓ³n recae en llevar sus dΓgitos a ese rosado agujero, roza
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γ €( GLUP β¦ GLUP )
Sonido que abandona su boca al tragar esos chorros, no es de extraΓ±ar que el salvaje T-Rex este correspondiendo con la expulsiΓ³n de ese mismo chorro cuando su venoso mΓ‘stil reacomoda el interior de esa garganta con
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γ €forma y grosor, empuja, mueve caderas y vuelve a repetirlo, ahora mismo le enseΓ±a como si especie se aparea.
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γ €Ocupado traga hasta que saca esa enorme pija de su hocico sacΓ‘ndole la lengua al contrario, lo mira mientras se
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γ €car como una cascada al desnudo torso del tribal, lo estΓ‘ cubriendo con el pero por ello cabeza agarra y se mueve alejando sus pesadas bolas, por supuesto para meterle ese grueso trozo hasta el fondo de ese hocico tan atrevido.
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οΏ½οΏ½οΏ½El T-Rex gruΓ±e al momento que deja caer de una vez tremendo trozo de carne contra ese hocico, mΓ‘s le vale que se ponga a tragar si quiere piedad. βββββββ. No darte piedad, tΓΊ lanzarme aguja voladora. βββββββ. Lo tiene pillado
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γ €se sorprende por la barra de carne del contrario, acerca su hocico carnΓvoro para lamerle las tremendas pelotas que este tiene, bolas del dino se colocan sobre ese rostro. βββββββ. Yo caliente, hora de apareamiento. βββββββ. Su
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γ €goteo de su semilla sobre el pecho ajeno, olfatea, su desesperaciΓ³n por salir por patas solo estΓ‘ consiguiendo que una de las fuertes manos del contrario apoya en el taparrabos del contrario.
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