Mi padre decía "Compra barato y vende caro". Yo transformé esas palabras en "Compra caro y vende barato". Lo que das te lo das, lo que no das te lo quitas.
Aceptemos el oleaje de la vida, recibamos los momentos de pena, sin resistir, sin aferrarnos. Lo que duele, duele. Con el tiempo el dolor disminuye y la alegría de vivir crece.
Le pregunté al monje zen Ejo Takata: "¿Cual es el sentido de la vida?"... Me respondió: "¡Intelectual, aprende a morir! ¡La vida no tiene sentido, hay que vivirla!"
Aceptemos lo que ahora es, no añoremos el pasado ni soñemos con el futuro, además de las satisfacciones , usemos el sufrimiento para despertar la conciencia de nuestro Ser.