Sé indulgente contigo mismo del pasado. Lo hecho, hecho está. No tiene sentido castigarte por ello.
Sé estricto contigo mismo en el presente. Aprovecha el momento que tienes delante ahora mismo.
Habla de posibles errores antes de que ocurran y la gente comience a buscar formas de prevenirlos.
Si habla de los errores después que ocurren, la gente buscara razones para defender sus acciones.
¿De qué debemos hablar ahora para aprender las lecciones antes de necesitarlas?
Siempre hay más de una manera de hacer algo. Anota todas las maneras que se te ocurran para lograr el resultado deseado. Luego, clasifícalas según el tiempo que requieren, el costo y la eficacia que esperas. Elige la mejor.
Hoy podría ser la mejor oportunidad que tengas para actuar.
Cuanto más esperas, más te arraigas en tu estilo de vida actual. Tus hábitos se consolidan. Tus creencias se endurecen. Te sientes cómodo.
Nunca será fácil, pero quizá nunca sea más fácil que ahora.
Preocuparse por el futuro es como ver caer una hoja e intentar predecir dónde caerá. Deja de intentar adivinar dónde soplará el viento y ponte a trabajar.
"No hay necesidad de tener miedo de ningún problema en el que estés trabajando. Si estás trabajando en él, entonces estás influyendo en el resultado.
Son los problemas que no abordas los que deberían preocuparte"