Una amiga me cuenta que en el norte hay 92 trabajadores atrapados en un refugio de una mina por la nieve, uno de ellos es su hermano, pero no veo ninguna información ni en prensa ni de parte del gobierno de Chile, cómo va a ser tanta la inoperancia!!!
Que webean tanto a Mara Sedini que no estaba a la altura del cargo. Como si el presidente y la tropa de weones que quedan de ministros lo estuvieran.
Ningún weon califica.
Corta!
@Buttercup_Duck@myoiafterglow Ya, pero el poco conocimiento del español que tienes para que en pleno 2026 tengas que usar inglés para referirte a algo? Jjjjjj
Los medios muestran a la N4y4 F4c1l llevando ayuda, MUESTREN AL DR SIMI CONCHETUMARE que siempre ayuda tambien a adultos mayores que venden sus cositas en estaciones de metro ❤️🔥
🔴 No fueron seis números como señala el gobierno. Fueron seis vidas.
Madelen tenía 33 años. Cuando el agua comenzó a subir, no pensó primero en ella. Salió a avisar a sus vecinos, a golpear puertas, a ayudar. Esa decisión, profundamente humana, terminó costándole la vida.
Pablo tenía 37 años. Era técnico electromecánico, pero quienes lo conocían dicen que su mayor orgullo era ser papá. Su hija era el centro de su mundo.
A "Oscarito" todos lo conocían. Era parte del paisaje del humedal El Culebrón. De esos vecinos que no aparecen en los titulares, pero cuya ausencia deja un silencio inmenso en el barrio.
Jocelyn recorría la Avenida del Mar vendiendo berlines y pie de limón. Trabajaba para salir adelante. En medio de la fuerza del agua alcanzó a enviar un último mensaje a su familia buscando una salida. Ese mensaje resume el miedo de cientos de personas que quedaron atrapadas.
José Luis, de 47 años, era un hombre querido por su amor a los animales. Perros, caballos y el trabajo de toda una vida marcaron su historia. Hoy deja un vacío imposible de llenar.
Y aún hay una sexta víctima cuyo nombre todavía no ha podido ser restituido. Porque incluso cuando la tragedia golpea con toda su fuerza, hay familias que siguen esperando una respuesta.
Detrás de cada fallecido había una mesa donde alguien ya no volverá a sentarse, una cama que quedará vacía, una llamada que nunca llegará, una familia que tendrá que aprender a vivir con una ausencia.
Cuando hablamos de la tragedia de Coquimbo no hablamos solo de lluvias, de milímetros de agua o de estadísticas. Hablamos de personas que tenían sueños, rutinas, afectos y proyectos. Hablamos de vidas que no eran reemplazables.
Que sus nombres no sean solo parte de un balance de emergencia.
Que nos recuerden que detrás de cada decisión, de cada demora y de cada acción frente a una catástrofe, siempre hay algo mucho más importante en juego: la vida de las personas.
Fin a los programas rurales para las mujeres. Fin a la sala cuna universal. Los “provida” solo aman a los fetos y a los cigotos; a las mujeres y niñas de Chile las abandonan y odian En este país no existen garantías reales para una maternidad digna. Chicas no tengan más hij@s
El día de la final del mundial, cuando Argentina perdió, hubo 4 femicidios, uno más aberrante que el otro. El de Norma es uno. Pero las vidas de las mujeres no le importan a nadie.
Mi mamá me contó que cuando yo era guagua y estaba la dictadura, los diarios como El Mercurio, hacían propaganda pidiendo donación de joyas por una tal "reconstrucción nacional". Que rápido se olvida la gente...
La alcaldesa de La Serena lo dice con todas sus letras: esta emergencia estaba anunciada. No era un terremoto ni un evento imprevisible. Hubo días para prepararse y, aun así, la planificación del Gobierno fue nula. El gobierno de emergencia no sabe enfrentar emergencias
La Serena, Chile, Copa América 2015, mismo año del terremoto con tsunami de Coquimbo: "Chile, decime que se siente saber que se te viene el mar", "ojalá te tape al mar".
Yo no caigo en este tipo de basuras, pero esto no parte hoy. Nada es gratis.