Esto implica una realidad aterradora: que en algún recóndito lugar dentro del Madrid en el universo de Inazuma Eleven, hay un jugador español chutando con el “Tiro Edificio de Schweppes”
No puedo explicar con palabras la envidia que siento ahora mismo hacia este tío.
Es el palo más perfecto de la historia. Todos los hombres aspiramos a encontrar algo así en algún momento de nuestras vidas y la mayoría, lamentablemente, moriremos sin conocer esa sensación.