Perón abusando de una menor de 14 años , Fernando Espinoza,José Alperovich,Ángel Fabián Cobstantino,Guillermo hasta fueron tan cínicos de crear un ministerio de la mujer que oculto violencia de género por parte del ex presidente Alberto Fernández , son todo lo que no hay que ser
No importa cuando leas esto , pero la corrupción peronista siempre ronda cerca de los abusos , en el caso de Agostina en Córdoba ,la policía y la justicia tardó en actuar dado que el principal sospechoso es un conocido puntero político del Justicialismo ,esto se suma a :
ESTALLA LA INTERNA KUKITA
D'Elia: "Cristina es una vieja gagá de mierda, quiere meter a Máximo de candidato a Presidente. Ese pibe es un drogón, está de Lunes a Domingo hasta las 5 AM con escabio drogas y minitas"
JAJAJAJAJAAJJAJAJA
Boca se mueve tan mal
Políticamente que nos roban hasta de local con @mauriciomacri esto no pasaba ; les guste a quien le guste fue nuestro mejor presidente
"Los profesores tienen jornadas laborales de 4 horas cuando todos tienen de 8. Encima tienen 3 meses de vacaciones y viven haciendo paro. No se pueden quejar de que cobran poco"
✍🏻 Javier Milei...? No, Cristina Fernandez de Kirchner.
EL BOCA DE RIQUELME: UN CLUB TOMADO POR EL POPULISMO
Por Dani Lerer
Boca ya no es simplemente un club de fútbol. Es un aparato emocional, político y mediático colonizado por una lógica populista donde todo se subordina al culto de una figura: Juan Román Riquelme. Lo que alguna vez fue un proyecto de reconstrucción identitaria, terminó siendo una maquinaria de poder autorreferencial, cerrada y verticalista. El resultado es un club que dejó de pensarse a futuro para vivir en una eterna nostalgia del pasado.
Desde que asumió como dirigente en 2019, Riquelme impuso un modelo que ya no es deportivo, sino cultural. Se trata de un Boca donde la única verdad es la del líder, donde la tribuna se convierte en escudo, y donde la crítica es traición. Se gobierna con gestos simbólicos, frases de vestuario, enemigos externos, y una mística inflada que ya no alcanza para explicar el deterioro institucional del club más grande del país.
Boca volvió a ser eliminado de manera vergonzosa. Otra vez. Con un plantel sin funcionamiento y sin respuestas. Y sin embargo, el discurso oficial sigue hablando de identidad, de esfuerzo, de volver a las raíces. El mismo relato que sirve para justificar todo: desde los fracasos deportivos hasta el desorden dirigencial. Ya no se exige ganar, se celebra "sentir la camiseta". Lo más inquietante es el contraste entre el Riquelme crítico y el Riquelme dirigente.
La gestión está plagada de decisiones erráticas, personalismo extremo y opacidad absoluta.
Boca perdió protagonismo internacional, perdió peso en los organismos del fútbol, y se encapsuló en un microclima donde solo importa lo que diga Román. Solo hay relato.
La paradoja es brutal: Riquelme volvió para "rescatar" a Boca del poder y terminó concentrándolo como nunca antes. Su figura, que debería estar por encima de todo, se convirtió en el obstáculo principal para que el club recupere el orden, el diálogo y el profesionalismo.
El @BocaJrsOficial de hoy es un club rehén de su propio pasado glorioso. Gobernado con romanticismo, pero sin gestión. Sostenido por la idolatría, pero carente de rumbo. Un club tomado por el populismo.
Hoy mas macrista que Mauricio Macri el mejor presidente de Boca, con Riquelme solo decepciones, con Mauricio títulos, adiós y espero estén disfrutando los riquelmistas de su voto.