Podrán pasar 1.000 años que jamás veremos a un jugador hacer las cucharas como las hacía Don Raúl González Blanco.
Fue infinitamente superior al resto de mortales en esta especialidad. Era un abuso.
Disfruten.
El Barça plantó al Balón de Oro en 2015. Lo ganó Cristiano Ronaldo
Messi plantó al Balón de Oro en 2018. Lo ganó Modric
Pero nadie criticó ni al Barça ni a Messi. Nadie daba lecciones de moral.
En cambio con el Real Madrid es diferente. Se llama envidia y corroe una barbaridad.