Como lo habíamos advertido, Áñez renunció a su fallida
candidatura con una doble traición a sus militantes y
candidatos. Hace mucho que estaba decidida, solo faltaba
negociar su impunidad.
Está claro que el precio de su nueva alianza es la impunidad por
los escandalosos casos de
corrupción en medio de la pandemia,
por el genocidio de Senkata y Sacaba y por el economicidio al
que ha sometido al país.
Quienes protagonizaron la crisis neoliberal -adenistas, miristas y
emenerristas- quieren continuar el saqueo de #Bolivia mediante
la reedición de la