I went to the clinic because I’d been having severe abdominal pain and extreme fatigue for months. The male doctor barely glanced at my chart and said, “You’re just stressed, maybe it’s anxiety. Have you tried yoga?” I refused to leave without a full blood panel. Turns out my iron levels were dangerously low due to internal bleeding from an ulcer. It’s wild how women’s physical emergencies are treated as psychiatric mysteries until we literally force someone to do basic pathology.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.
Oigan me puse feliz cuando mi equipo ganó, triste cuando perdió y en NINGÚN momento me dieron ganas de golpear una pared, un objeto o desquitarme con mi pareja. ¿Qué les pasa a los que reaccionan así?
👀🇦🇷 Después de decir que esta vez el arbitraje no influyó, me pidieron revisar el partido con detalle y encontré esto.
Enzo Fernández, autor del gol del empate de Argentina, no debió terminar el encuentro.
Al minuto 3 lanzó un codazo en la nuca a un jugador inglés, sin ninguna posibilidad de disputar el balón. Si se hubiera aplicado el mismo rigor arbitral que vimos contra Suiza y Egipto, esa acción perfectamente pudo terminar en expulsión. Pero no solo no fue roja… ni siquiera fue amarilla.
Minutos después, el mismo Enzo cortó un contragolpe de Inglaterra con una zancadilla al borde del área. ¿La sanción? Tampoco hubo amarilla.
Desde el primer tiempo, Enzo debió estar expulsado. Si una acción así hubiera sido contra Messi, difícilmente el infractor se salvaría.
Por cierto, guarden el video porque la FIFA los anda borrando.