Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
El objetivo no son autos rápidos ni ropa elegante, es un sistema nervioso regulado, tiempo libre, personas que amas y despertarte emocionado todos los días.
Aprendan a ser exclusivos en la vida, no por arrogancia, sino por sabiduría. No se dispersen en todos los rincones ni permitan que cualquiera que cruce su camino tenga acceso a tu espacio interior. Su tiempo, su energía, su esencia, son tesoros que merecen ser guardados con esmero. Ser selectivo no es cerrarse al mundo, sino cuidar de su propio jardín, regándolo solo con lo que realmente nutre y florece. No todos tienen las mismas intenciones que tú, ni todos caminan con la misma luz.