LA TEORÍA DE LA SILLA.
Hubo un momento en mi vida en el que alguien me habló de la teoría de la silla… y desde entonces, algo cambió. No volví a mirar mis relaciones —ni mi lugar en ellas— de la misma manera.
La idea es simple, pero poderosa:
Todas las personas tienen una mesa en su vida.
Quienes te valoran de verdad, te sacan una silla en cuanto llegas.
Te hacen espacio.
Te miran.
Se acomodan sin que tengas que pedir nada.
Tu presencia es natural, bienvenida, evidente.
Pero también existen los otros:
Los que te dejan de pie.
Los que hacen como si estorbaras.
Los que te ponen a prueba para ver si “mereces” sentarte.
¿La verdad incómoda?
Si tienes que pedir tu silla una y otra vez…
no es falta tuya: es la mesa equivocada.
Cuando tienes que insistir, esperar o encogerte para caber…
no es falta tuya.
Estás en la mesa equivocada.
No luches por espacios donde te tratan como un añadido.
No insistas donde tu presencia incomoda.
Ve donde tu presencia suma.
Tu silla existe.
Solo te falta sentarte en la mesa correcta.
If this is the end, it has been a total pleasure to watch and cheer for Aaron Rodgers🫡
For many of us, he’s our favorite player ever, and it will be very difficult for anyone to surpass him.
"I was fortunate to play in an incredible football city for 18 years … and this has been a beautiful backend. There's only a few really special places in the league that have the tradition and the town and the organization, and I'm thankful to have played for 2 of them." -8/12
Estos irresponsables detienen el tráfico para cruzar doble línea amarilla, porque es más fácil cometer la falta que hacer lo correcto.
Hay que poner algo allí ya, hasta cuándo van a permitir el juega vivo? @ATTTPanama@Mayer@Panamaalcaldia
Y de pronto llegas a una edad en la que comprendes
que la vida no se trata de acumular, sino de soltar.
Que no todo merece una respuesta, ni todos los caminos conducen donde tu corazón quiere ir.
Empiezas a entender que la verdadera madurez
no está en saberlo todo, sino en aceptar que no puedes controlarlo todo.
Ya no buscas brillar para otros, sino iluminarte por dentro. Ya no te preocupa tanto quién se queda o quién se va, porque sabes que todo encuentro tiene su enseñanza y toda despedida su bendición escondida.
Y así, sin darte cuenta, empiezas a vivir con más calma, más fe y más amor, porque descubres que lo que realmente importa nunca estuvo fuera, sino dentro de ti.
Vía Tata Arbeláez