Soy el claro ejemplo de que para poder alejarme de algo, me tiene que destruir completamente y no es por falta de amor propio, sino por la fe tan hdp que tengo en pensar que todo pueda cambiar.
Yo te quiero.
Incluso negándolo.
Incluso dejándote ir.
Aunque no te pida que te quedes.
Aunque no vuelva a mirarte a los ojos.
Aunque esté lejos.
Porque te quiero de verdad, incluso sin saber hacerlo.