¡Debut profesional para Pierre Allende! 🤟🏻⚪️⚫️
Con solo 16 años, nuestro delantero hizo su estreno oficial con el primer equipo ante O'Higgins, en el Estadio El Teniente de Rancagua, por la Copa Chile 🤍🖤
¡Que este sea el primero de muchos pasos en tu carrera! 👏🏻⚽
"Sono molto deluso dagli Stati Uniti e dalla FIFA.
Sapevano che gli Stati Uniti avrebbero fatto questo all'Iran, quindi non avrebbero dovuto programmare quelle tre partite negli Stati Uniti.
Tutto poteva essere cambiato”
In un mondo fatto di silenzio ed ipocrisia Carlo Ancelotti ci mette faccia e palle.
Grazie, Carlo.
Cabeza superior. Todo argumentado. Pidió disculpas por todo. Dio la cara.
No mandó al frente a NADIE.
Análisis hasta el más mínimo detalle y es verdad cuando aún así dijo: “Seguramente todo esto no le importa a nadie y se me trate de vende humo”.
Marcelo Bielsa, chapó.
⚠️🇺🇾 LAS PALABRAS DE MARCELO BIELSA:
“Tuve reuniones con los jugadores para que me digan lo que no les gustaba de mi forma de trabajar.
Lo primero que me dijeron es EXCESO DE INFORMACIÓN, entonces reduje todo a más de la mitad. Aún así, antes de España me pidieron abordar de otra manera algunas cosas porque LOS SATURA DE INFORMACIÓN.
Reduje los mensajes, los clarifiqué, los hice más accesibles, no sirvieron y dejé de hacerlos”.
Clase magistral de Bielsa.
Los jugadores le soltaron la mano, no solo fueron en contra del entrenador en lo actitudinal sino que pidieron reducir las charlas que consistían en la información, explicación de los entrenamientos con propósito de reducir el tiempo de los mismos y también la corrección de problemas sucedidos en los partidos porque les ¡¡¡SATURABA!!! escuchar más de 10 minutos.
Es el problema cuando tenes jugadores que van a pasear a la selección, van a hacer amigos, scrollear minas, Bielsa les planteó profesionalismo a tipos que no terminaron la secundaria, les alteraba seguir las ideas de un entrenador que iba a favor del éxito.
Querían el amiguisimo que no trajo nada a la selección, pidieron unificar los entrenamientos porque querían estar rascandose el culo todos juntos, sabiendo que el entrenador quería verlos a todos para que se mostraran sus aptitudes.
Bielsa quiso profesionalizar nuestra selección pero los jugadores, dirigentes y periodistas no lo van a entender porque son incompetentes e incapaces.
Continuarán bajo esta senda del fracaso.
La conferencia de prensa de Marcelo Bielsa fue magistral.
Yo no soy un admirador de él como DT, no me considero Bielsista ni mucho menos, pero de esta manera se explican las cosas.
El respeto al elegir las palabras fue colosal. Y dejó todo muy claro.
La clave de su proceso en Uruguay (además de tener una generación de jugadores flojita), para mi, pasa por esto que dijo:
"Todo lo que yo se (que no se si es mucho o poco) lo volqué a cualquier organización, persona o profesional que me lo haya solicitado. Lo que sí tengo la absoluta certeza es de que a nadie le importó. Todo lo que quise transmitir, nunca fue importante. A ningún nivel. No le veo nada de malo, pero fue así: lo que yo sé a los demás no le interesó aprenderlo".
No podes tener un DT al que no le das pelota. Simple. Los uruguayos se creyeron mas de lo que son. Y acá están los resultados.
Marcelo Bielsa, ya sin ser el DT de la Selección Uruguaya, eligió cuidar a los jugadores. Aun cuando muchos le dieron la espalda, los protegió. Se hizo cargo del fracaso sin exponer ni a los referentes ni al resto del plantel. Además, compartió muchísimos conceptos haciendo que la conferencia de prensa fuera muy enriquecedora.
Fiel a sus principios, actuó con integridad y transparencia, dejando en claro que es un señor.
Mis respetos, Marcelo.
Marcelo Bielsa pudo tranquilamente salir a aniquilar a los jugadores, periodistas, la AUF y cia. Pero no solo que no lo hizo, sino que mostró tanta grandeza y respeto, que se hizo cargo de lo sucedido. Siempre protegió a sus dirigidos.
La definición de altura. Por eso es el 1.
Carta abierta a Marcelo Bielsa
Querido Marcelo:
Te escribo después de escuchar tu última conferencia como entrenador de Uruguay. No fue una despedida más. Fue una de esas intervenciones que obligan a apagar el ruido para escuchar lo que hay detrás de las palabras. Porque, más allá del fútbol, hablaste de algo mucho más profundo: de la responsabilidad, del fracaso, de la soledad y del precio que tiene sostener una convicción.
Tu liderazgo siempre fue total. Exigente hasta el límite, obsesivo con los detalles, inflexible con los principios. Nunca pediste menos de lo que creías posible. Les pediste a tus jugadores el cuerpo, la cabeza, el corazón. Y ellos respondieron. Corrieron, se comprometieron, intentaron.
Pero vos mismo reconociste que sostener esa idea les costó demasiado. Que mientras algunos equipos juegan con naturalidad, el tuyo necesitaba un esfuerzo permanente para parecerse a lo que imaginabas. Ahí aparece una verdad incómoda: no alcanza con que un líder convenza; el desafío es que su visión deje de depender de él y termine habitando a los demás.
Porque un liderazgo puede despertar compromiso y, al mismo tiempo, generar un peso difícil de sostener. Puede movilizar y también agotar. Puede inspirar, pero si toda la energía nace de quien conduce, el riesgo es que el proyecto nunca termine de ser verdaderamente colectivo.
Y entonces llegó esa frase que todavía resuena: “Soy el responsable de esta decepción.” Después vino otra, todavía más dura: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada.”
No sé si esa afirmación es verdadera. Creo, más bien, que es la forma que encontraste para hacerte cargo sin buscar refugio en las excusas. Pero también revela algo que excede al fútbol: la inmensa soledad que muchas veces acompaña a quien lidera.
Vivimos en una época que reclama procesos, pero solo aplaude resultados. Que habla de construir, aunque tenga cada vez menos paciencia para esperar y escuchar. Que celebra el esfuerzo únicamente cuando termina levantando una copa. Si no hay triunfo, pareciera que nada existió.
Por eso también resulta tan incómodo escucharte. Porque te negaste a fabricar un relato que maquillara la derrota. Pudiste hablar de crecimiento, de identidad, de bases para el futuro. Elegiste no hacerlo. Preferiste una verdad que duele antes que una mentira que tranquiliza.
Y, sin embargo, ahí también aparece una paradoja. Los seres humanos no vivimos solo de resultados. También vivimos de los relatos que nos ayudan a darle sentido a lo que atravesamos. No para negar la realidad, sino para poder seguir caminando después de una caída. A veces la verdad necesita de la esperanza para no convertirse únicamente en peso.
Creo que es por eso que tu figura genera tanta admiración como resistencia. Porque nos enfrenta con nuestras propias contradicciones. Queremos líderes auténticos, pero que no incomoden. Queremos exigencia, pero sin desgaste. Queremos excelencia, pero sin atravesar el costo emocional que implica alcanzarla. Queremos procesos largos… siempre y cuando den resultados rápidos.
Tu paso por Uruguay no habla solamente de vos. También habla de nosotros.
La pregunta no es si Bielsa fracasó o no. La pregunta es qué hacemos como sociedad con quienes se animan a sostener una idea cuando el éxito no llega. Si solo sabemos medir el valor de una persona por el resultado final, entonces no estamos perdiendo solamente entrenadores. Estamos perdiendo la capacidad de reconocer el coraje, la coherencia y la dignidad cuando no vienen envueltos en una medalla.
El verdadero legado de tu líderazgo comenzará mucho después, cuando alguien, en silencio, decida hacer las cosas con más honestidad, con más responsabilidad o con más compromiso porque un día se cruzó con tu ejemplo.
Y si eso ocurre, entonces hay derrotas que no son el final de nada. Son apenas una semilla que todavía no aprendimos a reconocer.
Con respeto y admiración,
Muchas gracias.
Sí, será mágico ver a Cristiano Ronaldo enfrentando a Luka Modric en la presente Copa del Mundo. Sí, será épico ver al mejor goleador de todos los tiempos y al mediocampista más consistente de todos los tiempos siendo rivales en su último baile mundialista. Pero la tristeza será inevitable. Sin importar quién resulte ganador, el próximo jueves 2 de julio tendremos una de las despedidas más tristes en toda la historia de los Mundiales. DIRECTO AL CORA.
Bielsa no fracasó por querer cambiar la identidad del fútbol uruguayo. Fracasó porque intentó cambiar un paradigma que muchos confunden con identidad.
Y ahí está el verdadero problema.
En Uruguay, muchas veces la garra, la historia y el orgullo del “paisito” funcionan como motor. Nos empujan. Nos dan carácter. Nos hacen competir contra cualquiera.
Pero también pueden transformarse en refugio.
Porque una cosa es tener identidad y otra muy distinta es usarla como excusa para no exigirnos al limite y evolucionar.
Eso de “somos tres millones”, "esto es Uruguay " “contra todos”, “a nosotros nadie nos regala nada”, "con el cuchillo entre los dientes" "hay que trancar con la cabeza" pueden ser una fuerza emocional enorme. Pero cuando esa narrativa reemplaza al método, a la planificación, a la autocrítica y a la modernización, deja de ser virtud y empieza a ser límite.
Bielsa tocó esa fibra.
No vino a decirle a Uruguay que dejara de ser Uruguay. Vino a decirle que con la historia sola ya no alcanza. Que con la garra sola ya no alcanza. Que el mundo cambió y que no se puede competir contra estructuras modernas creyendo que todavía vamos a ganar a fuerza de pierna fuerte y miradas recias.
Ahí apareció la resistencia.
Pero sería injusto cargar toda la responsabilidad sobre Bielsa como si los jugadores hubieran sido simples víctimas del proceso.
Porque también allí apareció una parte incómoda del problema: algunos futbolistas no se resistieron solamente a una idea táctica; se resistieron a una forma de exigencia. Se resistieron a la intensidad, la incomodidad, la pérdida de ciertos privilegios, los hábitos modificados y una metodología que no estaba pensada para agradar, sino para llevarlos al límite competitivo.
Y eso también forma parte del paradigma.
Por lo que se hizo público, el conflicto no fue solo por cómo jugaba Uruguay. También fue por cómo se entrenaba, cómo se convivía, cómo se administraban los liderazgos y cuánto estaban dispuestos los jugadores a aceptar una autoridad que no negociaba desde la comodidad.
Bielsa pudo equivocarse en las formas. Seguramente. Pudo gestionar mal sensibilidades, momentos y referentes. Pero el fondo sigue siendo el mismo: intentó instalar una cultura de entrenamiento, exigencia y método que no todos estaban dispuestos a aceptar.
Y ahí aparece otra pregunta incómoda:
¿Queremos competir con la élite mundial o queremos conservar las comodidades de siempre?
Porque no se puede pedir volver a ser protagonista del mundo y, al mismo tiempo, rechazar los costos de entrenar, vivir y competir como la élite mundial.
El fútbol uruguayo quiere crecer, pero muchas veces sin incomodarse. Quiere volver a la cima, pero sin revisar sus hábitos. Quiere competir con los mejores, pero sin abandonar ciertos relatos que lo protegen de mirarse de frente.
Y Bielsa, con todos sus errores, obligó a mirar eso.
Quizá su fracaso no fue solamente futbolístico. Quizá fue cultural. Intentó empujar a Uruguay hacia una versión más moderna, más exigente y menos autocomplaciente de sí mismo, pero chocó contra un ecosistema que todavía siente que cambiar es traicionarse.
Y no lo es.
Evolucionar no es dejar de ser Uruguay. Modernizarse no es perder la garra. Cambiar el paradigma no es borrar la historia.
El verdadero problema es seguir creyendo que la camiseta y su historia, por sí sola, todavía gana partidos.
Porque la garra sin evolución termina siendo nostalgia.
Y la nostalgia no compite.
Solo recuerda.
Foto :AP news
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial
Kylian Mbappé:
“Sports betting is destructive. It has ruined the lives of some people I know. That's why I refused to appear in sports betting advertisements. Many of us come from the suburbs, and it destroys the lives of countless people there.”
En nombre mío y de todos mis compañeros de la selección iraní, quiero expresar nuestro más sincero agradecimiento y profunda gratitud a México por su cálida hospitalidad. Nos han llenado de amor, calidez y una amabilidad inolvidable. Gracias al maravilloso pueblo mexicano por su cariño y apoyo, que nos han hecho sentir como en nuestro segundo hogar. Todo nuestro respeto y aprecio para ustedes.
🚨 ¡ESCÁNDALO EN COREA DEL SUR! 🇰🇷
Señores y señoras, la eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial ya tuvo consecuencias… ¡y llegaron hasta la presidencia del país!
El presidente Lee Jae Myung se declaró “completamente desconcertado” por el fracaso de la selección y exigió explicaciones por la gestión de la Federación.
🗣️ Cuestionó directamente la designación de Hong Myung-bo como entrenador, asegurando que no se priorizó el mérito ni la competencia al momento de elegir al técnico.
💬 “No solo estoy sorprendido por este resultado inesperado, sino completamente desconcertado”, escribió en X.
Además, ordenó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo realizar una investigación para esclarecer las causas del fracaso y evaluar posibles reformas en la administración del fútbol surcoreano.
📍Vía: The Athletic.
El capitán de la Selección de Irán, Mehdi Taremi, explotó contra la FIFA y la organización de Estados Unidos.
“Esta es una Copa del Mundo desastrosa. Como jugadores profesionales no podemos jugar una competición en estas condiciones, no está bien ni es justo. Si la FIFA piensa que esto es justo, tema de ellos, pero no lo es. ¿Quién debería solucionar este problema por nosotros? ¿La FIFA? ¿EE.UU.? ¡No sé! Díganme un nombre. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, vino a nuestro vestuario después del primer partido contra Nueva Zelanda y dijo que iba a resolver todos los problemas, pero en realidad, la FIFA no hizo nada. Respondiendo la pregunta de: "¿Sienten que los organizadores de la Copa del Mundo, incluidos la FIFA y los funcionarios estadounidenses, prefieren que Irán sea eliminado de la competencia?", digo: Tenemos que luchar contra absolutamente todo. No podemos quedarnos en el país, viajamos y nos sometemos a controles migratorios cada vez que queremos jugar, ahora no podemos quedarnos en Seattle y tenemos que volver a Tijuana. Han hecho todo lo posible para eliminarnos, entonces desde nuestra perspectiva, sí, creo que lo quieren así, nos quieren afuera”.
𝐓𝐀𝐓𝐈 𝐫𝐞𝐧𝐨𝐯𝐨́ 𝐡𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐥 𝟐𝟎𝟐𝟖 🤍🖤
En la previa del Superclásico que disputaremos en La Ruca, la entrenadora de nuestro plantel femenino, Tatiele Siveira, extendió su vínculo con las albas por dos años más 🤟🏻
𝐆𝐎𝐋𝐄𝐀𝐑 𝐄𝐒 𝐒𝐔𝐏𝐄𝐑𝐂𝐋𝐀́𝐒𝐈𝐂𝐎 🤟🏻🤍🖤
Las dirigidas por Tatiele Silveira derrotaron por 4️⃣-0️⃣ a U. de Chile en el Monumental por la jornada 13 de la Liga Femenina 🏆🇨🇱
Los goles👇🏻
⚽⚽Mary Valencia
⚽Yessenia López
⚽Yanara Aedo
Presentado por @philipstvaudio
"El fútbol era popular porque los pobres eran felices jugando a la pelota.
Cuando el fútbol se convirtió en negocios deshonestos, es ahí donde las clases pudientes encontraron en él una oportunidad y ya no es propiedad de los pobres."
MARCELO BIELSA.