Las acciones de Bad Bunny dejan visto un nuevo comportamiento neo-liberal que surge como consecuencia del colonialismo neo-colonial de izquierda que sufre, a su vez, de la paranoia colectiva, entre otras cosas que se clasifica como neo-perreo izquierdista de centro-derecha.
Genial un concierto en una gasolinera; porque no hay riesgos y la seguridad pública...pues ya no es tan pública, se ha individualizado a lo YHLQMDLG.
BB y su fenómeno cultural (o sea, ustedes) son todo un emblema de una subjetividad neoliberal y colonial jodidamente jodida.