Hasta la captura de Maduro en enero, Venezuela mantenía cerca de 300 presos políticos extranjeros de más de 30 nacionalidades.
Los países afectados deberían explicar públicamente con qué los extorsionaba el chavismo. La mayoría guardó silencio desde 2024, cuando comenzó la oleada de detenciones. Exponer esos mecanismos de presión es una forma de protegerse colectivamente y de identificar a los responsables.
Hoy se sabe, por ejemplo, que el chavismo presionó a Italia con el caso del trabajador humanitario Alberto Trentini mientras buscaba beneficios para Alex Saab y su entorno en los procesos judiciales abiertos en ese país. Diversas informaciones apuntan a que las negociaciones por la liberación de Trentini estuvieron vinculadas a los procedimientos que señalaban a Saab y a su esposa, Camilla Fabri. ¿Se imaginan el escándalo internacional si un trabajador humanitario hubiera sido capturado en Oriente Medio o por alguna dictadura africana?
Con Venezuela, en cambio, predominó una combinación de silencios, cautela diplomática y complicidades que agravó la situación.
Hoy corresponde hacerse otras preguntas. ¿Qué le pedían a España, que todavía tiene ciudadanos presos políticos en Venezuela? ¿Qué le exigen a Colombia, el país que sigue teniendo más rehenes en manos del chavismo? ¿Qué le pidieron a Alemania, a República Checa, a Francia o al Reino Unido?
Las gestiones discretas forman parte de la diplomacia y, en determinadas circunstancias, pueden ser necesarias. Sin embargo, mientras distintos gobiernos negocian nuevas condiciones para invertir en el sector petrolero venezolano, saben perfectamente que quienes ordenaron las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y las torturas siguen impunes, continúan activos y conservan posiciones dentro de la cadena de mando. Los testimonios de antiguos detenidos en El Rodeo I describen condiciones degradantes, incomunicación prolongada y torturas que refuerzan esas denuncias.
Nada de esto es nuevo. Durante años, el chavismo utilizó la detención de extranjeros como instrumento de presión política. Recuerden que Delcy Rodríguez era vicepresidenta, responsable de la economía en quiebra y por años también era a quien le respondía el Sebin. A ciudadanos de distintos países se les negó el acceso oportuno a sus consulados, a una defensa efectiva, a la comunicación con sus familias y, en numerosos casos, a atención médica adecuada, alimentos y medicinas. Podrán fingir amnesia, pero los hechos están documentados. Ocurrieron, continúan ocurriendo y los responsables siguen siendo esencialmente los mismos.
Estados Unidos logró sacar a todos sus ciudadanos presos en 2025. Entre ellos había personas que también tenían otras nacionalidades, como la peruana, la uruguaya o la francesa. La pregunta es por qué tantos otros quedaron abandonados a su suerte. ¿Por qué centenares de personas permanecieron tan desprotegidas mientras eran acusadas falsamente de espionaje, mercenarismo, terrorismo o conspiración? Muchos eran turistas, personas que visitaban a sus familiares, trabajadores extranjeros o solicitantes de refugio, como el chico ucraniano que pidió protección en la frontera y lo metieron preso un año y medio. Al final solo salieron después del 3 de enero. Sin la captura de Maduro y Flores, no hubiesen visto la luz.
Pero los responsables de estos abusos no son únicamente Nicolás Maduro y Cilia Flores. Son también funcionarios que todavía aparecen sonrientes en reuniones diplomáticas y encuentros empresariales. Son personas que aún controlan cárceles, organismos de inteligencia y estructuras de represión. Siguen teniendo capacidad para amenazar, extorsionar y utilizar seres humanos como fichas de negociación.
Más de 600 presos políticos continúan bajo custodia del Estado venezolano. Mientras esa realidad persista, seguirá existiendo un sistema basado en el secuestro, la coerción y la diplomacia de rehenes.
Ese sistema debe terminar.
A ver si está claro:
Un español nos llevaba todos los negocios, quedándose no solo con el dinero sino con recursos minerales de nuestro país. Un colombiano era el que se encargaba de nuestra comida, quedándose con muchísimo dinero a cambio de productos de malísima calidad que repartían como mecanismo de control social. Unos cubanos se encargaban de nuestro sistema de registro e identificación, además de estar infiltrados en nuestra FAN y ser custodios de un dictador al cual nunca le pudieron confirmar su nacionalidad.
Y luego esta gente usaba medios públicos para amenazarte de muerte diciéndote que tú eras un traidor a la patria porque estabas en contra de su sistema miserable.
La realidad venezolana le da una patada por el culo a cualquier historia de ficción.
Todavía faltan centenares de empresas/lavadoras por caer.
Venezuela es un bazar gigante de tarantines construidos con dinero mal habido. restaurantes, tiendas, bancos, firmas, clubs, aseguradoras, medios, aerolíneas, hoteles, peluquerías, farmacias, fábricas, automercados, etcétera.
Mientras exista un ápice de decencia en este país, toca drenar esa cloaca.
Ese basurero no puede formar parte de la estabilización económica del país, de ninguna manera.
Hay quienes han calculado que desfalco del régimen y sus secuaces al país está por los $500.000 millones, el equivalente para haber podido pagar tres veces la deuda externa. Y el país en la miseria y bancarrota. Imperdonable.
#25Mayo 10:30 pm (Ccs)
Hasta hoy, a esta hora, solo hemos verificado excarcelación de 39 presos políticos desde 18 de mayo, cuando se anunció la supuesta excarcelación de 300 y luego de 500 personas.
Al menos en lo que respecta a presos políticos, eso no ha ocurrido.
@ForoPenal
#Venezuela. Lo más triste de todo lo que sucede en esta trama con el Zamuro Zapatero y en cualquier otra que se conozca o este por reventar en un presente o futuro con cualquier aprovechado o enchufado a la " Teta Venezuela",
es que todo aquel que pudo meterle mano a la Estructura Criminal en el Poder, hacer negocios, disfrutar de la opulencia que la Tirania brindaba y brinda a sus "principes" "compinches" "complices" etc, lo hicieron y hacen a costa del DRAMA HUMANITARIO, LA PERSECUCION SISTEMATICA Y CRiMENES DE LESA HUMANIDAD,
LA INDEFENSION, DOLOR, MUERTES POR HAMBRE, por el colapso del sistema de Salud, que los venezolanos han sufrido.
Mientras torturaban a ciudadanos en los centros de torturas, detenian a quienes protestaban por la Crisis Humanitaria, los criminales de la Tirana hacian Negocios con sus colegas
Mientras Niños, mujeres y hombres morian desnutridos, y madres y padres se sacrificaban y dejaban de comer para que al menos sus hijos comieran algo una vez al dia, los criminales de la Tirania hacian negocios con sus colegas
Mientras la Pobreza alcanzó el 80% de los Hogares venezolanos y la pobreza extrema el 59% , los criminales de la Tirania hacian negocios con sus colegas
Mientras ciudadanos venezolanos morian en los hospitales por falta de insumos medicos. los criminales de la Tirania hacian negocios con sus colegas
Mientras ancianos y pensionados vagan por las calles pidiendo comida, desnutridos, los criminales de la Tirania hacian negocios con sus colegas.
La Estructura Criminal encabezada por Nicolas el Reo y ahora por Delcy Rodriguez vivieron y viven en la Opulencia, se enriquecieron como Jeques, despilfarraron nuestras riquezas sin que hasta ahora sepamos exactamente cuanto se robaron y quienes estaban en esa piñata a nivel Mundial, mientras los venezolanos morian de mengua, y eran perseguidos y reprimidos por exigir sus derechos.
Vivir a costa del sufrimiento de un pueblo es un Crimen de Lesa Humanidad.
La historia que está por contarse apenas comienza....
🧵 Hay algo del caso de Víctor Quero que no me deja en paz.
Y no, no es solamente la muerte.
Es todo lo que vino después.
Porque mientras una madre de más de 80 años recorría cárceles, fiscalías y tribunales buscando respuestas… el Estado ya sabía que su hijo estaba muerto.
Y aun así le siguieron mintiendo.
Eso no puede pasar normal. No puede convertirse en otra noticia más que la gente lee, se indigna cinco minutos y después olvida, porque aquí no estamos hablando de un “error administrativo”, como seguramente algunos intentarán vender.
Aquí hubo demasiada gente callando al mismo tiempo.
Demasiada gente moviendo papeles.
Demasiada gente negando información.
Demasiada gente sosteniendo una mentira.
Y eso es justamente lo que más me perturba de este caso.
Porque para que una persona desaparezca durante meses no basta un funcionario.
Hace falta toda una maquinaria funcionando.
✔️Alguien se lo llevó.
✔️Alguien recibió el expediente.
✔️Alguien negó información.
✔️Alguien mantuvo abierto un proceso judicial.
✔️Alguien registró un fallecimiento.
✔️Alguien enterró el cuerpo.
Y aun así, meses después, organismos oficiales seguían diciéndole a Carmen Navas que su hijo estaba en El Rodeo.
Piénsenlo bien un segundo.
Según la propia versión oficial, Víctor murió el 24 de julio de 2025.
Pero en octubre todavía le decían a la madre que estaba recluido.
O sea… mientras ella lo buscaba vivo, el Estado ya lo había enterrado.
Y honestamente, mientras más uno piensa en eso, más monstruoso se vuelve.
Porque esto ya no es solamente la tragedia de una familia.
Esto habla de algo mucho más oscuro: la normalización de la crueldad burocrática.
Ese mecanismo frío donde nadie responde, nadie sabe nada, nadie firma nada, pero al final todos participaron un poquito.
Y así es como terminan desapareciendo personas dentro de sistemas completos.
Lo más duro del caso Víctor Quero no es solamente la muerte bajo custodia.
Es la sensación de que después vino una maquinaria entera dedicada al ocultamiento.
Como si el expediente importara más que la vida humana.
Como si lo verdaderamente urgente fuera sostener la ficción.
Porque incluso muerto, Víctor seguía atrapado dentro del sistema.
Y mientras tanto, una madre anciana iba de oficina en oficina rogando respuestas.
Hasta la imagen final parece sacada de un país roto:
una tumba sin lápida.
Una hoja de papel.
Una fecha dudosa.
Silencio.
Así termina un ciudadano cuando un Estado pierde completamente el límite moral.
Reducido a un trámite.
Y por eso este caso no puede quedarse solamente en indignación momentánea.
Porque cuando todo esto pasa y nadie responde, el mensaje que queda es aterrador: que en Venezuela alguien puede desaparecer física, legal y administrativamente… y que al final no pase nada.
Por eso hay que seguir hablando del caso. Hay que seguir nombrándolo. Hay que seguir señalando responsabilidades.
Porque aquí no hubo un solo culpable.
Hubo una cadena completa.
Y mientras más se revisa el caso… más nombres empiezan a aparecer.
#LosHilosDeMelania
La medida económica más urgente de toda la Administración es recontratar a los estadísticos en el BCV, Ministerio de Economía, SENIAT y otros órganos y entes sectoriales.
Sin data económica fiable y levantada con rigor es imposible definir políticas públicas y tomar decisiones.
@Bluefidel47 Che poco conosce la situazione del Venezuela…Venga a viverla in persona e dopo potrà dare un suo parere. Medicine e mangiare si trova, quello che non ha il popolo è denaro per comperarlo.
𝐌𝐚𝐟𝐚𝐥𝐝𝐚 𝐒𝐮𝐬𝐮𝐫𝐫𝐚 𝐚𝐥 𝐀𝐦𝐚𝐧𝐞𝐜𝐞𝐫: 𝐂𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐲𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧𝐳𝐚
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Por alguna razón que no sabría explicar, Mafalda vino a mí este primer día del año y decidí dejarla hablar. Ahí estaba ella, con su pelo revuelto como un nido de pájaros llaneros, su vestido tricolor y esa mirada que atraviesa el alma, plantada en mi mente como si Caracas fuera su nuevo barrio. No traía maletas, solo preguntas afiladas y un corazón que late al ritmo del cuatro y el tambor. "¡Ey, venezolana!", me dijo con ese tonito pícaro que de repente rimaba con un golpe de cachapa y un vaso de chicha bien fría. "Bueno, ¿y por qué en este año no iniciamos de una vez la tan postergada construcción de una Venezuela mejor? ¿Eh?" Y así, sin más, la dejé fluir, porque en este 1 de enero de 2026, su voz no es un eco del pasado argentino, sino un llamado vivo, nuestro, teñido de amarillo, azul y rojo.
La frase original de Mafalda —"Bueno, ¿y por qué en este año no iniciamos de una vez la tan postergada construcción de un mundo mejor? ¿Eh?"— era un eco global de urgencia, un pellizco al alma que nos hacía reír y pensar al mismo tiempo, como solo Quino sabía dibujar. Pero aquí, en nuestra tierra de gracia, la hacemos nuestra y vestimos a Mafalda misma con los tonos de nuestra bandera: amarillo como el sol que dora las costas de Margarita y nos calienta el corazón en días grises, azul como el vasto cielo sobre el Ávila que nos invita a soñar sin límites, rojo como el fuego de la voluntad de un pueblo que, a pesar de todo, sigue latiendo con pasión indomable. No es un suspiro por lo aplazado, sino un grito de júbilo por el año que arranca con la cabeza en alto, anclado en una fe que mueve montañas y nos hace sentir que, ¡caray!, sí podemos.
Porque, ¿saben qué? Venezuela ya ha demostrado que su gente es capaz de lo extraordinario, de esos milagros cotidianos que Quino habría aplaudido con una sonrisa irónica. Hemos celebrado con orgullo el Nobel de la Paz que nos pertenece a todos los venezolanos, por la lucha incansable por la democracia y los derechos humanos, un faro que ilumina nuestro camino colectivo.
Imaginémosla a ella, a Mafalda, no en las pampas argentinas, sino correteando por las calles de Caracas, con un cuatro al hombro y un diablo danzante como compañero de juegos, tropezando con una carcajada porque "¡este país es un lío, pero qué lindo lío!". "¿Por qué no empezamos ya?", preguntaría con esa ceja arqueada que desarma a cualquiera, mientras observa el Salto Ángel y sueña con puentes que unan no solo ríos, sino corazones divididos, esos que laten con el mismo anhelo de paz y abrazos. En su mundo venezolano, Susanita no soñaría con príncipes de cuento, sino con comunidades donde la igualdad sea el pan nuestro de cada día, calentito y compartido; Manolito no vendería solo en el mercado con su astucia de negociante, sino que impulsaría economías solidarias que florezcan como el araguaney en primavera, lleno de flores que gritan "¡juntos somos más!"; y Felipe, con su timidez poética que enternece, recitaría versos de Andrés Bello para inspirar debates en plazas llenas de luz, donde las ideas bailan como en un joropo eterno.
Mafalda, con el alma venezolana palpitando en su pecho, nos susurraría que la verdadera sabiduría no está en acumular información sin pasión ni alma, sino en tejer pensamientos con hilos de sentimiento: desafiar lo establecido con una risa traviesa que nos hace guiñar el ojo a la vida, combatir la injusticia con un abrazo cálido que derrite barreras, y edificar con la convicción de que cada gesto simple, una sonrisa regalada en la cola, una mano tendida a un vecino, una elección por el bien de todos, es el cimiento de una patria que renace, brick by brick, con el humor que Quino nos legó para no perder la esperanza.
Que este 2026 sea el año en que Mafalda nos diga al oído, con esa voz chiquita pero gigante, que la verdadera transformación es interna, un despertar colectivo donde la empatía supere al egoísmo como un gol en el último minuto, y la sabiduría ancestral de nuestros indígenas se funda con la innovación de nuestras mentes jóvenes, creando un tapiz de sueños que nos envuelve a todos.
Con su mirada inquisidora, esa que Quino dibujaba con tanto cariño, nos empujaría a ver en cada venezolano un potencial sin límites, como el petróleo de nuestra tierra que, extraído con esfuerzo, se transforma en la energía que ilumina hogares y caminos, nutriendo no solo el cuerpo, sino el alma con esperanza y luz propia. ¡Qué belleza, qué profundidad, qué ganas de llorar y reír al mismo tiempo!
Porque en el espíritu de Mafalda vive la convicción de que no somos víctimas del destino, sino arquitectos de él, con pasión que enciende como el sol del trópico y nos hace sentir invencibles, con intelecto que disecciona problemas como un cirujano del pensamiento, pero con el toque tierno de quien cuida, y con un corazón que palpita al unísono con el tambor de la libertad, recordándonos que la vida es para cuestionarla, amarla y cambiarla.
¡Vamos, Venezuela! En este año, hagamos que su pregunta no sea retórica, sino el himno que nos levanta del sofá y nos pone a bailar: unidos en la diversidad como en una fiesta de San Juan, firmes en la esperanza que nos hace abrazar lo imposible, elevados por la fe que nos hace invencibles como el propio Quino imaginó. ¿Eh? ¿Listos para construir? El futuro no espera; ya está aquí, bailando al ritmo de nuestra voluntad, con Mafalda guiñándonos el ojo desde el dibujo.
𝐍𝐨𝐭𝐚: Con profundo respeto y admiración por Quino (Joaquín Salvador Lavado Tejón) y su creación inmortal, Mafalda. Esta adaptación es un tributo afectuoso desde el corazón de una venezolana, inspirado en su legado de humor e inteligencia social, sin intención de infringir derechos de autor ni comerciales. Quino nos enseñó a cuestionar con cariño, y eso es lo que honramos aquí.
Nos quieren meter miedo con la posibilidad de que haya un cambio en Venezuela para tener democracia.
Nos amenazan diciendo que no habría "estabilidad" o "paz", como si lo actual fuese deseable y normal (solo lo es para los perpetradores y sus aliados). Amenazan hablando de mayores crisis y emergencias, de la ausencia de un sistema de justicia, la falta de control sobre la violencia armada y otros desastres que son absoluta responsabilidad del chavismo y tampoco hoy funcionan. Es extraño, porque suena a extorsión y complicidad con el poder mientras siguen tratando de quebrar el deseo de cambio.
Entiéndanlo, porque es fácil: levantar un país, con todas las dificultades y problemas que podamos tener, es el tipo de problemas que queremos tener.
Queremos llegar a tener problemas normales, no la desgracia de estar buscando amigos desaparecidos, no la censura y la persecución en cada espacio de la vida pública, no las muertes evitables porque el sistema de salud pública está destruido y ni siquiera con las licencias de Chevron, Repsol, Eni y otras desde 2022 lo atendieron. Queremos maestras, bomberos y policías con sueldos normales, no de 5 dólares al mes, con suerte. Queremos sistemas de agua, electricidad, gas e Internet que no sean un dolor de cabeza para la gente, y nos tomará tiempo resolverlo, pero existen los profesionales y los incentivos para hacerlo bien, sin corrupción ni dependencia de las lealtades al partido.
Nos quieren prohibir pensar en el futuro, en planificar los días después, en la recuperación de la libertad... y lo hace una generación y un grupo político que ya tiró la toalla y prefirió cerrar filas con el chavismo, como una disidencia acordada y permitida, para buscar su propia sobrevivencia.
Es terrible que su presente se haya vuelto tan borroso que confunden entre víctimas y victimarios. Que pierden el foco. Que tienen miopía para ver y compartir los sueños de la gente. Por eso no conectan. Por eso obtienen malas respuestas en su gira de medios: Porque quieren imponer el miedo sobre los cambios y la mayoría de la gente no compra ese miedo, solo se preserva para el futuro que quiere construir.
ALERTA MUNDIAL
El régimen criminal de Nicolás Maduro acaba de secuestrar a Juan Pablo Guanipa y a más de 50 dirigentes políticos y sociales, defensores de DDHH, periodistas y activistas, en una razzia feroz en todo el país.
Esto es TERRORISMO DE ESTADO puro y duro.
Juan Pablo Guanipa es un hombre VALIENTE e ÍNTEGRO. Es mi compañero y mi hermano. Es un ejemplo para todos los ciudadanos y los dirigentes políticos, dentro y fuera de Venezuela.
Venezolanos, tengan esto claro: Esto NO ES EN VANO, a este régimen lo vamos a sacar!
A Juan Pablo y a todos nuestros compañeros presos: TODOS los instantes de nuestra vida están dedicados a lograr su libertad y la de toda Venezuela.
Juan Pablo lo dijo, esto es HASTA EL FINAL.
Venezuela SERÁ LIBRE!
Hola, buen domingo. Te cuento algo:
El habeas corpus es una herramienta legal que protege a cualquier persona contra las detenciones arbitrarias o desapariciones forzadas. Cuando alguien es arrestado o lo desaparecen y no se sabe dónde está, cualquier persona está en su derecho de pedir a un juez que ordene al Estado presentar (de cuerpo presente) a esa persona y explicar por qué está detenida.
Es una figura vital del derecho, es la garantía más importante para proteger el derecho a la libertad, porque evita que una dictadura pueda encerrar o desaparecer a alguien sin dejar rastro, sin juicio y sin defensa. Es un derecho fundamental que nos protege a todos. Es un derecho inalienable, nadie puede ser privado de él ni siquiera en estados de excepción, según el derecho internacional.
Con el habeas corpus, podemos exigir que el Estado nos informe sobre algún preso o desaparecido:
👉 ¿Dónde está?
👉 ¿Quién lo tiene?
👉 ¿Por qué está detenido?
Es una herramienta contra la impunidad.
¿Y sabes qué ocurre en Venezuela? Que el abogado Eduardo Torres @torreseduardoj, de @_Provea, ha acompañado a decenas de personas a introducir este recurso ante la Fiscalía y los Tribunales para que sus familiares aparezcan, sobre todo presos políticos, sindicalistas, luchadores sociales y otros perseguidos. Eduardo es una de las personas que usa estas herramientas y enseña a otros que hay que documentar, dejar registro y agotar los mecanismos institucionales. Ayuda a las víctimas a tener recursos para volver a ser vistas, para que se responda por ellas y para protegerles la vida.
Hay que decirlo: muchas veces las autoridades se niegan incluso a recibir estas peticiones. Y es entonces cuando escalan a organismos internacionales y se configuran patrones más graves de crímenes de Estado que permitirán juzgar a más responsables. Pero la base es el derecho que tenemos todos, sin importar el contexto político, a saber dónde están nuestros seres queridos cuando se los llevan presos.
Te cuento esto hoy porque Eduardo Torres a esta hora del domingo 11 de mayo, día de la madre, lleva más de 42 horas desaparecido. Salió de una reunión con líderes sindicales en Parque Central, en Caracas, avisó que iba a su casa y no llegó. Un abogado defensor de derechos humanos está muy probablemente sufriendo lo que ha defendido que no le ocurra a otros.
Es importante que esto se conozca, se difunda y ayude a generar más presión y movilización para que los desaparecidos por el Estado aparezcan y los presos políticos, incluidos niños y extranjeros, sean liberados plenamente.
Lo que buscan los modelos políticos opresivos y asfixiantes es acallar, atemorizar e inhibir que la gente reclame sus derechos. Buscan que las élites se acomoden y hagan silencio, que los políticos se domestiquen y no aspiren a un cambio real. Intentan someter a la población con terror. Por eso atacan a defensores, periodistas y activistas. Pero el propio Eduardo diría, porque lo ha dicho antes: "Unidad por los derechos, la dignidad y la soberanía del Pueblo venezolano". Y la unidad es mantener los criterios claros y no dejar de exigir porque él no lo hizo en todo este tiempo mientras acompañaba a una y otra y otra víctima en este periodo oscuro.
El habeas corpus es el derecho a dar luz a quien está en la oscuridad. Es una forma de luchar legalmente contra el silencio y de impedir que se normalice la desaparición. Es la manera que tenemos de decir: "Esta persona no está sola. Tiene derechos. Tiene nombre. Tiene rostro. Y en este momento somos su voz".