Una mujer en España solicitó la eutanasia después de sufrir una violación múltiple. Intentó suicidarse, el intento falló y quedó en estado parapléjico, con dolor crónico permanente.
Alteraciones sensitivas, dolor neuropático, incontinencia fecal y dependencia total para realizar actividades básicas. De por vida.
Luego viene el hijo de su madre de Bukele a opinar sobre una decisión que ESA MUJER TOMÓ Y SUPLICÓ POR SU PROPIA CUENTA, y la usa como insumo para su campaña y su discurso político de mentiras, manipulación y desinformación que esparce por toda Latinoamérica y el mundo.
Bukele no responde a los cuestionamientos sobre su famoso “método”: que requiere de violaciones sistemáticas al debido proceso penal, que acumula cientos de muertes en cárceles (de miles de detenidos bajo el régimen, no del CECOT) y que tiene casos documentados de personas que salieron libres sin cargos después de años, denunciando todos al unísono torturas a manos de sus custodios encapuchados. Sin mencionar los casos de gente desaparecida que tenía información delicada sobre su gobierno.
No responde porque no tiene cómo responder. No hay respuesta, todo su "sistema" es insostenible y no sería posible en ningún país democrático y dónde no haya dictadura. Eso es lo que no quiere admitirle al mundo. Quiere seguir haciéndole pensar a todos que es exportable. Ninguna democracia republicana lo aceptaría jamás.
¿Qué hace entonces? La táctica vieja y nefasta de siempre: no refutar el mensaje, sino desprestigiar al mensajero.
Otra clásica de tirano de manual: inventarse un enemigo externo, culparlo de todas las críticas y de todos los males, y luego presentarse él como el héroe que lucha contra ese supuesto agente que quiere destruir sus “planes” de reconstrucción.
A este punto, si usted tiene educación superior y no logra ver quién es Bukele y lo que realmente hace, vaya y quizás tome de nuevo la escuela completa y su carrera universitaria.
Demagogos manipuladores como él funcionan con masas poco informadas. ¿Pero alguien que presume formación académica?
¿Qué hacía usted en las clases de historia y estudios sociales de su escuela?
LA ENCUESTA DE LA UCA Y SU MENSAJE PARA TODO EL PAIS:
La clase salvadoreña no fanatizada, la más racional, que no vota en bancada ni por consigna, ni por sentimientos, no es minoría.
Al contrario: somos mayoría.
Si ese 57.6% fuera una fuerza política organizada, sería la fuerza política más grande del país.
El problema es diferente, el problema es que la clase política tradicional nos ha traicionado tantas veces que el desencanto politico se volvió estructural. Estamos tan decepcionados que ni siquiera confiamos entre nosotros mismos. No hablamos, no nos coordinamos y no actuamos de forma estratégica, como sí lo hacen los demás.
Este sector de la población desconfía tanto de las intenciones de todos que no está dispuesto a seguir un plan.
¿El resultado?
Las elecciones no las gana la mayoría silenciosa.
Las ganan quienes logran fanatizar mejor a sus bases, quienes hacen más ruido y, sobre todo, quienes sí se organizan y actúan.
La fuerza electoral capaz de equilibrar este país y construir, por fin, una clase civil con poder real —sin sesgos ni ojos vendados— existe. Está ahí, reflejada en ese 57.6%.
Lo que falta es entender una cosa clave:
si no logramos construir un movimiento que evolucione en vehículo electoral antes de 2027, entonces tenemos que ser pragmáticos. Ponernos de acuerdo y apoyar, sin romanticismos, a los elementos electorales que tengan más posibilidades reales de ganar y de limitar el poder absoluto.
Pero si seguimos desconfiando de todos, tomando caminos distintos, sin dialogar ni organizarnos, eligiendo nuestros propios gallos y apoyándolos solo por puros sesgos ideológicos sin priorizar la efectividad, el resultado será el mismo durante décadas.
El poder seguirá en manos de quienes sí se organizan y actúan bajo mismos intereses (intereses egoístas) pero intereses que se vuelven colectivos al final.
Mientras tanto, muchos decimos tener un interés genuino y común por el país, pero no lo respaldamos con acciones concretas.
Y si usted forma parte de ese 57.6% que, como yo, no está casado con ningún partido politico, pero aun así piensa no votar por absolutamente nadie en las próximas elecciones, hay que decirlo con claridad: cayó en el juego perfecto de quienes hoy ostentan el poder. Eso es exactamente lo que ellos esperan que haga la parte más critica del país.
Recuerde esto: no casarse con ningún partido es lo más sano (de hecho, es lo que siempre recomiendo), pero eso no implica abstenerse de votar. Votar por lo más rescatable disponible que usted encuentra no es traicionarse; es evitar que quienes tienen menos criterio que usted decidan quién lo gobierna, que al final pueden terminar siendo opciones mucho peores.
No votar no es neutralidad.
Hoy más que nunca (bajo la situación actual) decidir no votar es ser un tonto útil más para el gobierno actual.
Días, porque buenos fueran si @viajaVolaris NO sobrevendiera sus vuelos y dejaran sin viajar a 1 pasajero por cada reserva. Al parecer para ellos el pagar tu pasaje con más de 6 meses de anticipación NO significa que tienes un asiento asignado 🫠