Dios es tu todo: si tienes hambre, es tu pan; y si tienes sed, es tu agua; y si estás en la oscuridad, es tu luz, que permanece siempre incorruptible; y...
¿Quieres ver la gloria de Cristo?
Entonces, no esperes una visión en las nubes, esfuérzate en leer Su Palabra pero confía y pide la iluminación de Su Espíritu.
Dios no te pide aniquilar tu pensamiento por la oración, más bien, nos llama a saturar de oración nuestro pensamiento.
“Pero ni la abundancia de sus sensaciones, ni la delicadeza de su percepción le valdrían para nada si no sabía construir con lo pasajero y lo personal el edificio duradero que permanece en pie.”
–Virginia Woolf