Claramente, la propuesta de anular elecciones por “intervención extranjera” nace del temor de que Trump meta las narices en las elecciones mexicanas, como lo hizo en Honduras o Argentina.
Pero abrir esa causal es riesgoso. ¿Qué significa exactamente intervención extranjera? Si en 2030 el presidente de Cuba dice que lo mejor para México es que gane cierto candidato, ¿debe anularse la elección? ¿Y si lo dice el expresidente Trump desde Mar-a-Lago? ¿Basta la saliva o debe haber dinero, propaganda, operación política o financiamiento encubierto?
Una causal tan ambigua puede estimular el litigio poselectoral y convertir cualquier elección cerrada en una batalla de nulidad.
Y si se quiere ampliar el catálogo de nulidades, hay una causal mucho más urgente: anular elecciones cuando intervenga el crimen organizado. Esa intervención sí cancela la libertad del voto, somete candidatos y captura gobiernos.
¿Para qué se reúne de manera extraordinaria el Congreso Mexicano la semana entrante?
¿Para combatir al crimen organizado?
¿Para que las familias puedan llegar a fin de quincena?
¿Para que las madres buscadoras encuentren a sus hijos?
¿Para que el campo sea competitivo y no expulsor de mexicanos a Estados Unidos?
¿Para que la gente camine sin miedo en Sinaloa?
Lamentablemente, la respuesta es NO.
Se reúnen para aprobar leyes con el único propósito de concentrar más poder político, ¿para que? para tener más poder…
Buscan con estas reformas:
- reprimir la libertad de expresión.
- garantizar el poder para una sola manera de pensar.
- alejarse del mundo al hacer ilegal que alguien opine sobre nosotros.
-incluso legalizar la participación de la delincuencia en las elecciones.
Está claro: el objetivo del régimen es tener el poder por el poder en sí mismo.
No hay proyecto de país. Hay ambición electoral. Nada más.
Ningun país merece ser botín, México merece ser proyecto.
Basta ya de improvisaciones y ocurrencias. De confundir el interés nacional con el del partido. Morena no es México. Se requieren cónsules y consulados institucionales https://t.co/xcLXZJOC0D
La autopista Querétaro-San Luis Potosí lleva bloqueada 16 horas. ¿Dónde está la autoridad? ¿Dónde la ley? Porque independientemente de la validez de los reclamos de quienes la bloquean, esto no se puede permitir. Familiares que no pueden llegar a un entierro. Ni comida ni agua.
Sigue bloqueada la 57, transportes de personal que se dirigían al parque Querétaro, se quedaron varados con los trabajadores dentro, sin agua, tuvieron que salir de ahí por sus propios medios, dicen que los manifestantes se están relevando.
Vean bien su cara de este sujeto, se llama ARI ADLER BROTMAN y es el responsable de un nuevo ecocidio en el puerto de Mahahual, en Quintana Roo, que vale 600 millones de dólares que dará la empresa de cruceros Royal Caribbean y que, casualmente, contempla un desarrollo de una planta de ósmosis inversa para abastecimiento y conexión operativa con el Tren Maya. Huele a corrupción, ¿no creen?
Este proyecto que dañará el medio ambiente y matará especies de animales en peligro de extinción tiene tintes de corrupción que alcanzan a varias mujeres: la gobernadora @MaraLezama, la titular de @SEMARNAT_mx Alicia Bárcenas, a la jueza Eugenia Maritza Valencia que, pese a las pruebas que ambientalistas han puesto sobre la mesa sobre el inminente daño, se han confabulado con Adler Brotman, ex funcionario de Lezama y hoy presidente de Royal Caribbean para dejar pasar los 600 millones de dólares del proyecto ecocida.
De ser un empresario inmobiliario, este hombre pasó a ser funcionario del gobierno de Quintana Roo como director del Instituto Para el Desarrollo y Financiamiento del Estado, siendo tan bueno en su chamba que la empresa de cruceros estadounidense lo contrató como su presidente en México.
Ari Adler dejó su cargo ante tal ofrecimiento y no esperó los tiempos que marca la ley para irse a la iniciativa privada para evitar conflictos de intereses, lo cual es menor cuando están hablando de 600 millones de dólares que mata cualquier ley, porque recuerden aquella frase de “no me vengan con que la ley es la ley”.
Alicia Bárcena que tiene la obligación de velar por nuestro medio ambiente, ha velado pero por modificar el uso de suelo lo más rápido posible para que se construya en Mahahual todo un parque de diversiones Perfect Day donde 21 mil turistas dejarán todos los días toneladas de mierda que irán a parar al mar, manglares y a los animales marinos.
Y la jueza, Eugenia Maritza Valencia que fue secretaria particular del Tesorero del Estado, dependiente de la Sefiplan y directora de Seguridad Pública Municipal del ayuntamiento de Othón P. Blanco, que, otra vez casualmente, Mahahual le pertenece, deshecho amparos para que los 600 millones de dólares salpiquen a las autoridades como la brisa del mar.
Y Mara Lezama, no bueno, es la principal promotora del proyecto que quiere dejar en marcha antes de que se vaya en 2027. ¡Primero los pobres!
Ya permitimos la construcción del Tren Maya que partió la selva en dos y mató hermosos animales, ¿volveremos a ser omisos? Hay que abrazar la lucha de organizaciones como Salvemos Mahahual o antes de qué se vaya Morena en 2030 devastarán nuestros mares, arrecifes, manglares, ríos y terminarán con la vida animal 🦒
La corrupción morenista no tiene límites, hay que ponérselos.
Los invito a leer esta #MisiónEspecial sobre la “revisión” de los EU de los 53 consulados de México Es muy importante
La defensa de los consulados - El Heraldo de México https://t.co/8RlKH3msbU