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El limón es parte de la identidad de Piura. Hoy, la región lidera la producción nacional: concentra el 57% del limón del país y genera empleo para más de 10 mil piuranos (MIDAGRI, 2025).
Sin embargo, este año el sector enfrenta desafíos. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones de limón piurano alcanzaron los US $200 mil, 31.4% menos que en el mismo periodo de 2025.
La menor oferta y los menores precios internacionales han golpeado a un sector clave para la economía regional (PromPerú, 2026; Gestión, 2026).
Y los retos empiezan en el campo. Aunque en 2025 Piura superó las 209 mil toneladas de producción, la sequía y la escasez de agua redujeron el volumen cosechado en 7.7% frente al año anterior y afectaron la calidad del fruto (AgroPerú, 2025).
Además, muchos agricultores siguen trabajando con pocas herramientas: 8 de cada 10 productores son informales y solo el 3% cuenta con riego tecnificado. (INEI, 2025). Mientras otros países avanzan con más tecnología en el campo, muchos agricultores piuranos aún enfrentan dificultades para crecer.
A pesar de ello, el limón piurano sigue llegando a millones de hogares y negocios del país, siendo un producto clave para la economía regional y la mesa de los peruanos (MINCETUR, 2025; GORE Piura, 2026).
El limón es parte del corazón de Piura. Para que siga generando progreso y oportunidades, hace falta invertir en riego, asistencia técnica y tecnología para nuestros agricultores. Cuidar al agricultor es proteger una de las principales fortalezas de la región.
El limón impulsa la economía piurana. ¿Y tú, cómo crees que podemos aprovechar mejor este potencial?
Este domingo volvemos a las urnas. En una elección, cada voto cuenta y es importante que todos los peruanos participemos.
Antes de salir de casa, recuerda:
1. Revisar tu local y mesa de votación. Para esta segunda vuelta, 44 locales de votación fueron reasignados. Puedes consultarlo en: https://t.co/sXLaBeYlLx
2. Llevar tu DNI físico. Si está vencido o aún tienes el DNI amarillo, igual puedes votar.
3. Salir con tiempo. Las mesas de votación atienden de 7 a. m. a 5 p. m. Si eres miembro de mesa, debes presentarte desde las 6 a. m.
Recuerda que en esta segunda vuelta solo se vota por la fórmula presidencial. Marca con una cruz (+) o aspa (X) dentro del recuadro.
También puedes ayudar a familiares y amigos a verificar dónde les toca votar.
Sea cual sea tu decisión, no te quedes fuera.
¿Tienes dudas? Déjalas en los comentarios. Te leemos.
¿Sabías que el Estado gasta más en pagar planillas que en construir hospitales, colegios o carreteras? No es un error. Es una decisión que nos cuesta a todos.
El gasto público en el país ha crecido casi el doble en los últimos 10 años (BCRP, 2026). Más recursos que nunca manejados por nuestras autoridades, pero los servicios siguen igual o peor. Entonces, ¿a dónde va ese dinero?
Buena parte se ha ido a incrementar salarios en el sector público. En 2026, el presupuesto inicial para pagar sueldos es de S/ 94 mil millones, 12.3% más que el año pasado. En contraste, la inversión pública cayó un 13% con respecto al año pasado (MEF, 2026). Mientras tanto, las brechas siguen creciendo.
En educación, las remuneraciones docentes se duplicaron en 10 años, pero solo 3 de cada 10 estudiantes alcanza un nivel satisfactorio en lectura y matemáticas (IPE, 2025; MINEDU, 2025). En salud, los salarios también crecieron, pero el tiempo de espera para una cita se duplicó (IPE, 2025; MINSA, 2025).
El problema no es sólo cuánto se gasta, sino cómo se gasta. Reconocer el trabajo de docentes y médicos es importante, pero un mayor presupuesto también debe traducirse en mejores aprendizajes, una atención de salud más oportuna y servicios públicos de mayor calidad. Un Estado eficiente no es el que gasta más por gastar, sino el que convierte cada sol invertido en mejores resultados para la población.
Y tú, ¿has notado dónde falla el Estado en tu día a día?
Muchas veces escuchamos que “la economía crece”, pero sentimos que nuestra calidad de vida todavía puede mejorar. Y es normal preguntarse por qué.
El crecimiento económico importa mucho. Cuando la economía se mueve, se crean más empleos, aumentan los ingresos y hay más recursos para sostener mejores servicios (BCRP, 2012).
En el Perú, entre 2004 y 2019, la pobreza monetaria cayó de 58.7% a 20.2% y, según el Banco Mundial (2025), gran parte de esta reducción se explicó por el crecimiento económico que vivió el país durante esos años.
El desarrollo, además del crecimiento, también necesita colegios en buen estado, hospitales equipados, seguridad, agua, desagüe y oportunidades reales para salir adelante. Por eso, además de crecer, necesitamos estabilidad, instituciones que funcionen, equipos públicos competentes y políticas que ayuden a que más personas superen la pobreza.
Hoy todavía tenemos brechas enormes: 3 de cada 10 hogares vive en pobreza multidimensional; más de la mitad de escuelas públicas necesita reconstruirse; casi el 96% de centros de salud de primer nivel tiene infraestructura inadecuada; y menos de la mitad de peruanos accede al paquete completo de servicios básicos (MINEDU, MINSA e INEI, 2025).
Por eso no se trata de escoger entre crecimiento o desarrollo. Van juntos. El crecimiento genera empleo, ingresos y recursos. Las buenas instituciones y la buena gestión ayudan a que esos recursos se traduzcan en mejores servicios, más oportunidades y una vida mejor para más peruanos.
En Lima, miles de familias salen adelante gracias a su pequeño negocio. La bodega del barrio, el taller en Gamarra o el restaurante familiar no solo generan ingresos: también sostienen sueños y oportunidades.
Hoy, Lima concentra el 31% de las mypes del país. Son más de un millón de emprendimientos que generan trabajo y llevan ingresos a miles de hogares (PRODUCE, 2025). Muchos empezaron en casa, con esfuerzo y pocos recursos, pero se convirtieron en el principal sustento de toda una familia.
Pero emprender sigue siendo un reto. En el último año, las mypes perdieron alrededor de S/ 1,200 millones en ventas, especialmente en bodegas, mercados y confecciones, afectados por la inseguridad y la inestabilidad política (COMEX, 2025). Además, 7 de cada 10 operan en la informalidad, lo que limita su acceso a crédito, protección y nuevas oportunidades (PRODUCE y COMEX, 2025).
A esto se suman las trabas burocráticas. Solo en el 2024 se identificaron más de 4,700 barreras relacionadas con licencias y trámites, que generaron costos por S/ 117 millones (CCL, 2024).
Aun así, las mypes siguen siendo uno de los motores de Lima: crean empleo, mueven los barrios y abren oportunidades incluso en tiempos difíciles. Facilitar su crecimiento y formalización, con menos trámites y mejores canales digitales, podría generar más oportunidades y estabilidad para la ciudad. Sin una modernización real, muchas seguirán teniendo dificultades para crecer (COMEX, 2025).
Etiqueta a tu amigo emprendedor o tu emprendimiento favorito. Y si eres emprendedor, cuéntanos ¿cuál es el problema más grande que tiene tu negocio?
En Lambayeque, la palta ya se ha convertido en trabajo y oportunidad para miles de familias.
En 2025, Lambayeque fue la tercera mayor productora del país y concentró cerca del 14% de la producción nacional. Ese año superó las 171 mil toneladas, casi el doble que en 2024, impulsada por zonas como Motupe, Olmos y Salas, donde destaca la producción de palta Hass para exportación (MIDAGRI, 2025).
El auge de este cultivo impulsa el empleo agrícola, el transporte y el comercio local. También forma parte de la identidad regional a través de actividades como el Festival de la Palta de Motupe, donde productores y emprendedores exhiben variedades de palta, platos típicos y productos derivados (Gercetur, 2025).
Y el crecimiento continúa. En los primeros meses de 2026 ya se cosecharon más de 1,900 toneladas, 23.2% más que en el mismo periodo del año anterior (SISAGRI, 2026). Gran parte de la palta Hass producida en Lambayeque llega a mercados de Europa y Estados Unidos, llevando el nombre de la región cada vez más lejos (MINCETUR, 2026).
Sin embargo, el crecimiento aún enfrenta desafíos. El 75.9% de los envíos sale por Paita, y otro 13.8% debe recorrer cientos de kilómetros hasta el Callao (MINCETUR, 2026), lo que incrementa costos y reduce competitividad. Frente a ello, el megapuerto de Chancay podría convertirse en una oportunidad para reducir tiempos y costos logísticos, facilitar el acceso a nuevos mercados y fortalecer la presencia internacional de la palta lambayecana (MEF, 2024).
Lambayeque ya es uno de los principales productores de palta del país. El desafío ahora es transformar ese liderazgo agrícola en una mayor competitividad para la región.
¿Qué necesita Lambayeque para consolidarse como una potencia exportadora de palta?
En las zonas altoandinas de Junín, las noches ya empiezan a sentirse bajo cero. Entre mayo y septiembre, las heladas y el friaje golpean con fuerza la región, y ponen en riesgo la salud y el sustento de miles de familias.
La situación se agrava en junio y julio, los meses más fríos del año, cuando las temperaturas pueden llegar hasta los -14 °C (SENAMHI, 2026). Muchas familias viven en viviendas precarias donde el frío se filtra fácilmente. Según el CENEPRED, más de 891 mil personas estarán en riesgo por las bajas temperaturas entre 2025 y 2027.
Esta situación impacta directamente en la salud. Durante la temporada de heladas de 2025, los casos de infecciones respiratorias agudas superaron los 26 mil en Junín, afectando sobre todo a niños pequeños y adultos mayores (DRAJ, 2026).
Pero el frío también golpea al campo. Más de 508 mil ovinos y 46 mil alpacas están expuestos a las heladas, mientras cultivos como papa, maíz y habas enfrentan pérdidas. Solo entre noviembre y diciembre de 2025, más de 600 hectáreas fueron afectadas en la región (CENEPRED, 2024; DRAJ, 2025).
Por eso, las heladas no son solo un problema climático: también ponen en riesgo la salud y la economía de miles de familias. Frente a ello, organismos internacionales recomiendan usar cultivos resistentes al frío, fortalecer las alertas tempranas y promover seguros agrícolas para reducir pérdidas y enfrentar mejor la temporada de heladas en Junín (FAO, 2023; Banco Mundial, 2022).
Y tú, ¿qué acciones crees que deberían priorizarse para proteger a Junín?
En Piura, miles de jóvenes terminan el colegio o la carrera con la esperanza de salir adelante, pero encontrar una oportunidad sigue siendo difícil. En 2024, 1 de cada 6 jóvenes no estudia ni trabaja, una cifra que ha venido creciendo en los últimos años (INEI, 2025).
Y es que las oportunidades no aparecen solas: necesitan una economía que crezca de manera estable, empresas que inviertan y más actividad que genere empleo. Sin embargo, en Piura este crecimiento todavía no logra traducirse en suficientes oportunidades para los jóvenes.
En 2024, mientras la economía regional apenas creció 0.6%, la región perdió más de 16 mil puestos de trabajo entre jóvenes de 14 a 24 años. Además, el desempleo juvenil ya alcanza el 8.7% en 2025 (EPEN, 2024; GORE, 2025).
Aunque sectores como manufactura y construcción siguen creciendo, muchos jóvenes todavía no acceden a la capacitación que estos trabajos requieren. Hoy existe una brecha entre lo que necesita el mercado laboral y las oportunidades de formación que reciben muchos jóvenes (INEI, 2026).
Frente a ello, impulsar la inversión privada sigue siendo clave para generar empleo y mejores ingresos. También se necesita fortalecer la formación para el trabajo, la certificación laboral y la orientación vocacional, para que más jóvenes puedan acceder a oportunidades reales y empleos de calidad (Es Hoy, Apoyo Consultoría; 2026).
¿Y tú, qué hace falta para que más jóvenes piuranos puedan acceder a empleos de calidad? Te leemos.
Por eso, el empleo juvenil no depende solo del esfuerzo individual. También se necesita una economía que crezca, empresas que puedan invertir y contratar más personas, y una formación más conectada con las habilidades que demanda el mercado laboral. El talento joven ya existe. Lo que falta son más oportunidades para convertir ese talento en empleo y desarrollo.
Y el desafío no está solo del lado de los jóvenes. Mientras 7 de cada 10 estudian carreras tradicionales, el 75% de las empresas tiene dificultades para encontrar talento digital y habilidades como adaptación, comunicación o liderazgo (Arcos Dorados; MTPE, 2025). Cuando la formación y las necesidades del mercado no van de la mano, muchas empresas no encuentran el talento que buscan y muchos jóvenes terminan trabajando en algo distinto a lo que estudiaron.
Arequipa es conocida como el motor económico del sur. Sin embargo, para miles de jóvenes, encontrar una oportunidad para estudiar o trabajar sigue siendo más difícil de lo que parece.
En 2025, casi el 15% de jóvenes entre 15 y 29 años no estudiaba ni trabajaba. Esto significa que más de 50 mil jóvenes se encontraban fuera de las aulas o del mercado laboral, una cifra mayor a la registrada antes de la pandemia (INEI, 2025).
Aunque Arequipa cuenta con actividades económicas importantes como la minería, el comercio y los servicios, no todos los jóvenes logran aprovechar las oportunidades que estas generan. Muchas empresas buscan habilidades técnicas y especializadas que no siempre coinciden con la formación que reciben los jóvenes.
Pero las oportunidades dependen también de una economía que crezca y genere empleo. Desde 2023, Arequipa ha mostrado una desaceleración económica y ese menor dinamismo todavía no se traduce en suficientes oportunidades para los jóvenes.
Y para los que sí encuentran trabajo, las condiciones siguen siendo un desafío. Hoy, casi 8 de cada 10 jóvenes trabajan en la informalidad o en actividades que no aprovechan plenamente su formación, muchas veces sin estabilidad ni beneficios laborales (INEI, 2025).
Por eso, generar más empleo de calidad requiere seguir impulsando la inversión y el crecimiento económico, pero también fortalecer la orientación vocacional y la formación para que más jóvenes puedan responder a las necesidades del mercado laboral.
Arequipa tiene una economía fuerte y una juventud con mucho potencial. El desafío es lograr que ambos avancen de la mano.
¿Qué crees que hace falta para que más jóvenes arequipeños accedan a mejores oportunidades?
En la primera vuelta de este año, más de 7 millones de peruanos no acudieron a votar (ONPE, 2026).
Sea cual sea tu decisión, no te quedes fuera.
Antes de ir a votar este domingo, recuerda:
➥ Llevar tu DNI físico . Si está vencido o aún tienes el DNI amarillo, igual puedes votar.
➥ Revisar tu local y mesa de votación. Algunos locales han cambiado para la segunda vuelta. Puedes consultarlo en: https://t.co/sXLaBeYTB5
➥ Salir con tiempo. Las mesas de votación atienden de 7 a. m. a 5 p. m.
Además, puedes ayudar a familiares o amigos a confirmar dónde les toca votar.
¿Aún tienes dudas? Déjalas en los comentarios. Te leemos.
Detrás de cada racimo de uva hay mucho más que una cosecha. Hay familias, empresas y trabajadores que encuentran en esta actividad una fuente de ingresos y oportunidades.
Hoy, Ica combina tradicionales uvas pisqueras, como quebranta, italia y torontel, con las uvas de mesa. Entre ambas variedades, han convertido al Perú en uno de los principales exportadores del mundo (MIDAGRI, 2025). Solo en enero de 2026, la producción superó las 220 mil toneladas y continuó creciendo gracias a la tecnificación agrícola y una buena temporada comercial (BCR, 2026).
Pero el impacto de la uva va mucho más allá del campo. Parte de la producción se transforma en vino, pisco, pasas y otros productos que generan más actividad económica y empleo en la región. Detrás de esta cadena hay empresas, productores, transportistas y familias que dependen de una buena cosecha.
Algo a tener en cuenta es que este es un cultivo bastante sensible a las afectaciones climáticas, como los aumentos de temperaturas por el Fenómeno de El Niño (Agraria, 2025; CEPAL, 2024). Por eso, el desafío no es solo cosechar más uva, sino generar más valor a partir de ella. Convertirla en productos como vino, pisco o pasas ayuda a diversificar las fuentes de ingreso, fortalecer la cadena productiva y hacer más resiliente al sector frente a futuras dificultades.
La uva ya abrió una oportunidad para la región. ¿Qué producto derivado de la uva crees que debería promoverse más en Ica?
Cada vez más jóvenes en Cusco no estudian ni trabajan. Esto no es por falta de ganas, es porque faltan oportunidades.
En años recientes, la economía de Cusco ha crecido poco, e incluso en el 2025 el PBI se contrajo 2.6%. Como resultado, la proporción de jóvenes que ni estudian ni trabajan en la región creció a 19%, casi igual que en la pandemia (INEI, 2026).
Incluso para los que consiguen empleo, el camino tampoco es sencillo. En la práctica, 8 de cada 10 jóvenes entre 18 y 29 años en la región trabajan en un empleo informal. Estos son jóvenes que trabajan sin seguro, estabilidad ni beneficios laborales (INEI, 2026).
Por otro lado, las empresas hoy en día buscan habilidades en los trabajadores que no necesariamente coinciden con la formación que reciben los jóvenes. Esa brecha entre lo que se estudia y lo que requieren las empresas termina cerrando puertas a muchos jóvenes que quieren tener una carrera y construir su futuro.
Crear más empleos de calidad no depende de una sola medida. Se necesita una economía que atraiga inversión y genere oportunidades, pero también una formación que ayude a los jóvenes a desarrollar habilidades que los conecten con el perfil que requieren las empresas.
Cusco tiene talento de sobra. El reto es que más jóvenes encuentren oportunidades para desarrollarlo.
¿Cuál crees que es hoy la principal barrera para conseguir un buen empleo en la región?
Una de cada tres yucas en Perú viene de Loreto, liderando la producción nacional (INEI, 2026).
Detrás de ese liderazgo hay miles de agricultores que hacen posible que este cultivo llegue a tu mesa, acompañando un rico Inchicapi o acompañando un plato de doncella frita . Solo en lo que va del año, la producción regional superó las 98 mil toneladas y continúa creciendo gracias a las condiciones climáticas favorables que han habido en la Amazonía (MIDAGRI, 2025).
Pero producir más no siempre significa producir mejor. Las inundaciones, sequías y la falta de infraestructura siguen afectando al campo loretano. Además, 8 de cada 10 productores trabajan en la informalidad y muy pocos cuentan con sistemas de riego tecnificado (INEI, 2024). A esto se suman las pérdidas que genera la falta de centros de acopio y almacenamiento en la región pues es un cultivo que se malogra rápido (GORE, 2026).
Aun así, el potencial es enorme. Con más acceso a tecnología, asistencia técnica e infraestructura, la yuca podría generar más ingresos, más productividad y más oportunidades para las familias que viven de este cultivo. Solo con un mayor acceso a sistemas de riego, podrían aumentar su productividad en 17% (CIES, 2021).
Entonces, el reto ya no es solo producir más yuca. Es lograr que el liderazgo de la región se traduzca en más desarrollo para sus ciudadanos.
¿Qué más crees que hace falta para lograrlo?
¿Cambiaste tu ruta? ¿Compartes tu ubicación cuando vuelves a casa? ¿Te pones alerta cuando pasa una moto? No es paranoia, es la inseguridad cambiando tu vida.
Y no eres el único. Hoy, 8 de cada 10 peruanos vive con miedo a ser víctima de un delito. Es decir, la inseguridad ya no solo te roba el celular o la billetera. Te está robando tu tranquilidad y tu libertad. De hecho, 4 de cada 5 peruanos cambió sus hábitos por la inseguridad (BCP & CHS, 2025).
Y esto también golpea a los negocios. La gente sale y consume menos, lo cual se traduce en menos ventas. Sin mencionar que tienen que invertir más en su propia seguridad, dinero que podría haberse invertido en otras mejoras para su negocio. En conjunto, estas pérdidas y gastos en seguridad le cuestan al país casi S/14 mil millones (MEF, 2025).
Por eso, cuando alguien te prometa seguridad, tiene que ir más allá de pedir mano dura. Tiene que dejar muy claro: ¿Cómo va a prevenir el crimen? ¿Cómo va a investigar? ¿Cómo va a asegurar que se sancione al delincuente?
Tener miedo al volver a casa no puede ser parte de la rutina. ¿Y tú, qué hábitos cambiaste por la inseguridad?
TeLoCuentoFacilito
¿Qué temas no pueden quedar fuera del debate político?
En Latina Matinal, Paola Del Carpio, de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), analizó los principales vacíos del debate técnico y advirtió que problemas como la pobreza, la inseguridad, la crisis educativa y la salud pública todavía carecen de propuestas concretas.
Actualmente, 3 de cada 5 peruanos viven en situación de pobreza o vulnerabilidad, mientras el 17% de jóvenes no estudia ni trabaja. Además, más del 95% de establecimientos del primer nivel de salud opera en condiciones inadecuadas.
De cara al próximo debate político, Del Carpio señaló tres temas no negociables: mantener la estabilidad de las finanzas públicas, impulsar la inversión privada para generar crecimiento y empleo de calidad, y fortalecer las instituciones con reglas claras.
Mira el análisis completo aquí
https://t.co/thZ1e6geIc
Paola Del Carpio (@paola_dcp) en @Latina_Noticias junto a Fátima Aguilar
Cada año, miles de turistas llegan a Ica para recorrer Paracas, Huacachina o sobrevolar las Líneas de Nazca. La región tiene destinos reconocidos a nivel mundial, pero su infraestructura todavía no avanza al mismo ritmo del turismo.
En 2025, Ica registró cerca de 1.8 millones de arribos a hospedajes. Aunque la cifra todavía está por debajo de 2019, destinos como Paracas y las Islas Ballestas ya superan los niveles prepandemia, impulsados por el turismo de naturaleza y aventura (MINCETUR, 2026).
Pero hay una brecha evidente. El 98% de los atractivos turísticos opera en condiciones inadecuadas: falta señalización, servicios básicos y espacios seguros. El turismo crece, pero la experiencia no mejora al mismo ritmo (MINCETUR, 2025).
A esto se suma otro reto: el aeropuerto de Ica aún no logra operar vuelos comerciales regulares, pese a una inversión de S/ 153 millones y a contar con infraestructura moderna (GORE, 2025).
Detrás del turismo hay más de 30 mil empleos que dependen de esta actividad: hoteles, restaurantes, guías, transporte y pequeños negocios locales (MINCETUR, 2025).
Porque Ica tiene algo que pocos destinos reúnen al mismo tiempo: costa, desierto, biodiversidad e historia. Pero para que ese potencial siga creciendo, será clave invertir en servicios de calidad, gestionar mejor el flujo de visitantes y promover un turismo más sostenible que valore y proteja su riqueza natural (UP, 2024).
La pregunta es clara: ¿qué falta para que el crecimiento del turismo también se traduzca en una mejor experiencia y más oportunidades para la región?