@cristopherigna2@jorgeerrazuriz Se me ocurre que a los dueños del país y a los políticos les da exactamente lo mismo que paren el metro. Los imagino comiendo cabritas mientras miran el espectáculo. Si es que lo miran.
“Seguir bajando impuestos a los más ricos no genera crecimiento para todos: concentra riqueza y profundiza la desigualdad. Cuando el Estado renuncia a recaudar, quienes terminan pagando el costo son siempre las mayorías.” #Impuestos#Desigualdad
@james_ferrari@specialgems@Rainmaker1973 Vamos, James. Puede que haya dado el primer ejemplo que se le vino a la mente y simplemente no sepa mucho de esas cosas. Es necesario responder así?
@Franca_Leon@expececillo No sé, @Franca_Leon. Cuando estaban las micros de colores (antes de las amarillas), la gente del fondo de la micro enviaba el pago en cadena hasta el conductor, incluso se recibía el vuelto de esa forma.
@juantxon@Semejantes Es como una historia que escuché en una película. El hombre trabajaba en una mina, creo, y salía siempre con una cartera con tierra o algo así. La cosa es que contrabandeaba carretas. No será la misma historia?
Cuando en los debates, periodistas le decían a Kast que su promesa de expulsar a más de 300 mil migrantes irregulares era imposible, él respondía: “Nada es imposible”, y lo harían.
Hoy sobre esa promesa, su gobierno nos dice: “Nadie está obligado a lo imposible”. #Metáforas. 🤷🏻♂️
@LtwConce@arieIIopez@latercera Es que esa es la intención, yo creo. Si dices Colina, se me ocurre que a muchos no les llamará la atención (a "nadie" le importa si dices que dejaron la cagá en Colina, pero si dices Chicureo habrá unos pocos más a los que les haga ruido, por lo que representa ese nombre).
@Fasschizo@Yon_Wic Habría que ver el caso a caso. No sabes si efectivamente todos quienes dicen eso están mintiendo. Yo por ejemplo soy del grupo que no quiere. Y sí, podrían darme una mansión y una pensión de por vida y aún así no querría. Aunque quizás, y solo quizás, pensaría en adoptar.
Quiroz lo vuelve a hacer, por enésima vez: lanza una acusación explosiva contra el gobierno de Boric y los propios expertos le desmontan el argumento en cuestión de horas. Economistas de todos los sectores lo dicen sin rodeos: no hubo error, sino supuestos metodológicos perfectamente discutibles. El ministro prefirió el escándalo mediático al diálogo técnico. ¿La razón? Gobernar no es lo suyo. Cubrir su incompetencia con desinformación, en cambio, sí parece serlo. Un ministro de Hacienda que convierte las finanzas públicas en munición política no es solo un inepto: es una vergüenza institucional.