Si quieres predecir cómo será tu futuro, mira tus hábitos de hoy.
“Somos lo que repetimos”, escribió James Clear, en su magnífico libro Hábitos atómicos, parafraseando una antigua idea de Aristóteles.
Tu mañana es el resultado de “multiplicar” tus acciones habituales por el azar.
Cómo empleas tu tiempo hoy es el mejor predictor de cómo será tu futuro.
Por supuesto, hay cosas que no están bajo tu control, o que son “metafísicamente dadas”, como decía Ayn Rand. Esas no importan: no son tu problema.
Lo que cuenta es lo que hagas —en particular lo que hagas habitualmente— con lo que está dentro de la esfera de tu agencia.
El futuro se escribe con la tinta del hoy.
"Acostúmbrate a ti, a tu silencio, a tu propia compañía.
Aprende a escucharte cuando nadie habla, a sentarte contigo sin sentir incomodidad, a caminar solo sin sentirte vacío. Porque el silencio no siempre es ausencia, a veces es el lugar donde te vuelves a encontrar.
Cuando aprendes a estar contigo, dejas de buscar afuera lo que solo nace dentro, dejas de mendigar atención, de conformarte con migajas de presencia, de aceptar afectos a medias. Empiezas a elegir, con calma, con dignidad, con amor propio.
Estar contigo no significa cerrarte al mundo,
significa no depender de él para sentirte completo, significa saber que tu valor no aumenta porque alguien se quede, ni disminuye porque alguien se vaya, que tu paz no puede estar en manos ajenas.
En la soledad bien abrazada aprendes a conocerte sin máscaras, a sanar heridas sin ruido, a ordenar pensamientos que el bullicio no deja escuchar. Ahí entiendes qué mereces y qué ya no estás dispuesto a tolerar. Y cuando vuelves a compartir tu tiempo, ya no lo haces desde la carencia, sino desde la elección.
No buscas que te salven, buscas caminar acompañado, no buscas llenar vacíos, sino compartir plenitud.
Acostúmbrate a ti. Porque quien aprende a disfrutarse, jamás vuelve a rogar por un lugar en la vida de nadie."
Web
"El caminante sobre el mar de nubes" 1818
Caspar David Friedrich 🇩🇪
¡NUNCA SUBESTIMES A NADIE!!
Una mujer con un vestido de algodón barato y su esposo vestido con un humilde traje, se bajaron del tren en Boston y caminaron tímidamente (sin tener una cita), a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard.
La secretaria adivinó en un momento que esos campesinos venidos de los bosques, no tenían nada que hacer en Harvard.
- Desearíamos ver al presidente, dijo suavemente el hombre.
- El está ocupado, contestó la secretaria.
- Esperaremos, replicó la mujer. Por horas la secretaria los ignoró esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera, pero ellos no lo hicieron y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.
- Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos se irán, dijo la secretaria al Presidente de la Universidad. El hizo una mueca de desagrado pero aceptó, alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de gente con vestidos y trajes baratos. Sin embargo el presidente con el ceño áspero, pero con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja.
La mujer le dijo:
- Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por sólo un año, el amaba a Harvard y era feliz aquí, pero hace un año murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar algo en alguna parte del campus que sea en memoria de nuestro hijo.
El presidente no se interesó y dijo:
- Señora, no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca, si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.
- Oh no, explicó la mujer rápidamente:
No deseamos erigir una estatua, pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard.
El presidente entornó sus ojos, echó una mirada al vestido y al traje barato de la pareja y entonces exclamó:
- ¡Un edificio!, ¿tienen alguna remota idea de cuánto cuesta un edificio?, hemos gastado más de 7.5 millones de dólares en los edificios aquí en Harvard!. Por un momento la mujer quedó en silencio y el presidente estaba feliz porque tal vez se podría deshacer de ellos ahora.
La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente:
- ¿Tan poco cuesta iniciar una Universidad?, ¿por qué no iniciamos la nuestra?. Entonces su esposo aceptó y el rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto. El sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto California, donde establecieron la Universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.
La Universidad "Leland Stanford Junior" fue inaugurada en 1891, en Palo Alto. "Junior" porque era en honor al fallecido hijo del rico terrateniente. Ése fue su "memorial" y hoy en día la Universidad de Stanford es la número uno del mundo, por arriba de Harvard.
Qué fácil es JUZGAR por apariencias y qué fácil es equivocarse al... ¡JUZGAR por apariencias!
" El divorcio"
Un anciano llama a su hijo en Nueva York y le dice :
"Odio arruinar estos días festivos, pero tengo que decirte que tu madre y yo nos estamos divorciando, 45 años de matrimonio, y tanta miseria ya es suficiente !"
Papá, ¿Qué estás diciendo?
grita el hijo.
No podemos seguir juntos, la convivencia se ha vuelto insoportable, explicó el viejo padre.
"Estamos hartos el uno del otro"
¿ Porqué papá ?,
Si estaban de maravilla la última vez que fui a visitarlos !
!Hijo, ya estoy harto de hablar de esto y es caro hacerlo por teléfono !Por favor avísale de esto a tu hermana a Hong Kong.
Frenético, el hijo llama a su hermana, y esta al enterarse explota en el teléfono.
"Como diablos se están divorciando", ella grita :
"Yo me encargo de esto".
Ella llama a su anciano padre de inmediato, y le grita :
No se divorcien aún.
No hagan una sola cosa hasta
que yo llegue.
Voy a llamar a mi hermano de vuelta y los dos estaremos allí mañana.
Hasta entonces, no hagan nada,
¿ Me oyes?, gritó mientras colgaba el teléfono.
El anciano cuelga el teléfono y se dirige a su esposa.
"Lo logramos Amor, nuestros hijos estarán aquí en Navidad y se pagarán ellos el pasaje, Te amo".
Abraza siempre a tus padres en vida.
El Cirujano y el Mecánico:
Un mecánico estaba removiendo la cabeza de un cilindro de un motor V12 perteneciente a un "Jaguar", cuando vió a un conocido y afamado cirujano del corazón entrar al taller.
El cirujano estaba esperando ser atendido por el jefe de servicio.
El mecánico le gritó al cirujano:
– "Hey Doc... ¿Le puedo hacer una pregunta?"
El Cirujano, un poco sorprendido, caminó hacia el mecánico.
Éste, limpiándose sus manos en una toalla, le lanzó a "boca jarro", la siguiente pregunta...
– "Vea Doc, échele una mirada a este motor. Yo abrí su corazón, le saqué las válvulas y el árbol de levas, las arreglé, las volví a instalar y, cuando terminé, el motor funcionó como nuevo.
Entonces, ¿Por qué recibo un salario tan pequeño mientras que Ud. obtiene un montón de dinero, cuando ambos hacemos básicamente el mismo trabajo?
El Cirujano se inclinó pausadamente sobre el Mecánico y le dijo, casi susurrándole al oído:
–"Trata de hacerlo con el motor en marcha".
Vean y escuchen muy atentamente al Dr Florenzo Cudet..Profesor Titular de LUZ, Infectólogo, quien con este video del pasado lunes 8 de enero, nos da una Clase sobre el COVID para así dejar de lado la mal intencionada