yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, TODO ESO.
Lo cierto es que no sabemos cuándo será la última vez. Ni el último abrazo, ni el último beso. Ni el último te quiero. Ni siquiera el último suspiro.
Disfruten, la vida no avisa.