Tanto que el progresismo ha impulsado la política identitaria, y ese presionar a la gente para que se defina como una cosa u otra.
Y terminó saliendo por la derecha, finalmente, la identidad de Colombia: una república narca.
Lo que habrías debido dejar en blanco era la página, en vez de mancharla con tu literatura fofa, ristra de frases hechas y sensiblería impostada, sin ideas y sin estilo.
La superioridad moral como estrategia política jamás funcionó. La política es un oficio diabólico y no hay espacio en ella para nada celestial. El derecho al voto es sagrado e insultar a quien elige una opción diferente a la nuestra es convertirnos en lo que pretendemos combatir.
También en política se gana y se pierde. Si gana Cepeda, la mitad del país que lo apoyamos celebraremos. Si gana Abelardo festejará la otra mitad. No será el fin del mundo ni el fin del país en ningún caso. Dejemos ya la histeria y sigamos luchando junto a Cepeda por la victoria.
Usted lo que tiene que hacer es escribir sobre guerra, violencia, pobreza, indígenas, el amazonas, los maricas... todas esas cosas que le gustan a los europeos de nosotros.
— Un poeta (2025) | 🇨🇴 Simón Mesa Soto
Imagínate llevar en 11 años en un club donde han pasado como dt : Lunari , Rubén Israel (q.e.p.d.) Cocca, Russo (q.e.p.d.), Pinto,Gamero, González, Torres y ahora Bustos donde todos esos antes de Bustos que siempre tienen que dejar un informe finalizando cada torneo de que
No, IMBECILES @CamacolColombia la vivienda va mal desde que decidieron hacer “viviendas familiares” de 20mts2 para que las constructoras hagan 3 chuzos de esos donde antes se hacia un apartamento decente.
La vivienda va mal desde que los bancos agarraron el Subsidio de Vivienda Familiar para sus cajas de fósforos y luego entregarlas en obra “gris” para entonces endeudar mas al pueblo con altos intereses por su codicia sin escrúpulos.
La vivienda va mal desde que la recua de viejos malparidos godos desgraciados del Banrepublica suben los intereses para sus amigos banqueros.
A tramar con su retórica chimba a otros lado.
Para mí es simple, más allá de las convicciones políticas que tengan, darle un voto a Abelardo, es apostarle a un modelo de guerra. No conozco el primer país del mundo que haya salido de la miseria comprando armas y matando gente.