Cosecha del '83. Creo en la frase: "... a menudo estarás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo”.
Lamento mucho que hoy algunos no puedan sentir en su pecho el profundo sentido de orgullo y deber cumplido que millones llevamos con nosotros.
Les desearía con todo mi corazón que también pudieran vivirlo.
Es puro, sin rencores: es amor honesto e incondicional.
Para disminuir el chapulineo en la Cámara de Diputados, debería reformarse la Ley Electoral que establezca que cualquier Diputado Plurinominal que cambie de fracción en el Congreso, de inmediato renuncie al cargo y asuma el suplente, toda vez que su calidad de diputado obedece al total de votos de su partido y la cuota que le asignan. Lo anterior no aplicará para los diputados uninominales que son votados directamente por el ciudadano. Lo mismo aplicaría para los 32 Senadores electos por el principio de representación proporcional.
Si México tuviera la inflación de Argentina del 142% y no del 4%, si el presidente de México tuviera la aprobación del presidente de Argentina del 17% y no del 68%, entonces podríamos decir que un candidato de derecha tendría oportunidades reales de ganar la presidencia en el 2024.
No una Lilly Téllez ni un Verástegui, mucho menos una Xóchitl, quizá estaríamos hablando de un hipotético Salinas Pliego.
Cualquier analista que se considere serio no puede andar diciendo que Argentina es la prueba de que Xóchitl puede ganar el 2024.
Por favor, que su bilis no le gane a su cerebro.