Cuando te sientas triste, busca un consuelo.
Siempre hay algo que le hará bien a tu corazón, descúbrelo: podría ser una puesta de sol, leer un libro, un café.
Tu refugio puede encontrarse en las cosas más sencillas, pero esenciales para alimentar tu alma.
estaba un poco agobiada por el sinsentido de la existencia hasta que he comprado unos tomates y han resultado estar en su punto perfecto de sabor, textura y madurez. la vida siempre merece una segunda oportunidad