El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que Medellín será la sede del "Escudo de las Américas". Se trata de la iniciativa de seguridad impulsada por EU para combatir a los cárteles de las drogas. ¡Cuánto me hubiera gustado que México hubiera dado el ejemplo para convertirse en la sede de esa organización para erradicar los narcóticos y a sus productores. Es una lástima, porque nuestro silencio y abstencionismo, convierte en cómplices a la 4T y a su gobierno, de los envenenadores de las naciones. Una tragedia.
Los niños con cáncer en México tienen un Super héroe que hoy cumple años , nuestro amigo Saúl @Canelo desde su pregunta : En qué puedo ayudar? Desperto la atención pero sobre todo la ayuda de mucha gente a los niños con cáncer , el impacto de su SI cambio la forma de ayudar , no solo era el y su familia convocó a más a ayudar y lo logró !! Ese es uno de tus mayores éxitos Campeón , le pusiste al cáncer la chinga de su vida y muchos chiquillos recibieron mucha ayuda.
Dios te bendiga por ser un buen hijo, un buen padre , un buen ciudadano!!
Con compromiso y responsabilidad, hoy @acostanaranjo tomó protesta como Presidente Nacional de #SomosMx durante la Sesión Extraordinaria Urgente del Consejo General del INE.
Seguimos avanzando con el objetivo de fortalecer la democracia, impulsar la participación ciudadana y construir una alternativa para México.
#LaFuerzaQueNosUne
Ya comenzó Vámonos de Frente ‼️hoy nos acompañan @julianlebaron@SomosMxMexico
Emilio Álvarez: https://t.co/v16aVmouLL
Amado Avendaño: https://t.co/q4CkV2W6CG
SomosMx: https://t.co/v2gq5OXiwp
LO LOGRAMOS.
Somos México llego al INE, me tocó el honor de dar nuestro primer mensaje, ahora que ya tenemos registro.
Somos oposición, y también, una verdadera alternativa.
No nos quedamos con los brazos cruzados, no somos indolentes ni cobardes.
Los vamos a enfrentar.
En mi columna de Milenio califico de ignorantes o viles embusteros a quienes nieguen la grandeza de las culturas que florecieron en Mesoamérica antes de la Conquista, y a quienes nieguen la grandeza de las culturas que recibimos de Europa durante los últimos 5 siglos. Léela en: https://t.co/Yr3xWSOpd6
True resilience is not about carrying more weight. It is about learning, adapting, recovering, and becoming stronger through every experience. Resilience is built.
#nowful#wellness#Resilience
4 de Julio
Los Estados Unidos de Norteamérica son la anomalía histórica en la que los seres humanos, por primera vez, descubrimos la libertad.
¿Qué es la libertad? Dejemos de discutir pavadas. La libertad real y objetiva es la libertad económica. Todo lo demás depende de ella. El único momento en el que puedes decir que eres realmente libre es cuando puedes comprar y vender lo que quieras, cuando quieras y con quien quieras, y además tomas plena conciencia de eso. Todo lo demás es subjetivo y generalmente condicionado al contexto que te rodea. En cambio, la libertad económica es un hecho concreto que sólo puedes disfrutar cuando todo el contexto que te rodea es libre.
Y es que la libertad económica sólo existe cuando el estado deja de interferir en las dinámicas económicas, y un estado controlado y limitado por la ley es el requisito indispensable para que podamos hablar de una sociedad verdaderamente libre.
Los últimos 250 años, desde el impacto provocado por la Revolución Industrial, nos lanzaron a un dilema que ya se había intuido en otras épocas, pero que apenas ahora pudo llevarse a sus últimas consecuencias:
El poder del estado sobre el individuo, o la libertad del individuo frente al estado.
Ya en otras épocas se demostró que el éxito del comercio libre podía poner en jaque al paradigma monárquico y darle el poder a los hombres libres. Pasó en algún momento de la antigua Grecia; pasó en Fenicia; pasó en la República de Venecia y otros casos similares. Todos estos experimentos fracasaron porque, eventualmente, el poder de la clase comerciante-emprendedora topó con su límite, y el paradigma monárquico se volvió a imponer. Eran tiempos en los que los reyes y el clero tenían todo el poder, y tenían más recursos que nadie -obtenidos siempre del sistema de rentas- para conservar ese poder.
El cambio real empezó a darse en el siglo XVI cuando españoles y portugueses lograron circunnavegar el mundo. Ahí se creó la posibilidad de un comercio global y, por lo tanto, sin límites. Pero faltaba un componente esencial para alcanzar semejante logro: la capacidad de producir sin límites, y eso lo trajo la Revolución Industrial. Las máquinas de vapor facilitaron todavía más el trabajo, y el panorama quedó completo con la posibilidad de mover la información en tiempo real, primero con los medios masivos y finalmente con el internet.
Todo lo que hubo antes de la Revolución Industrial fue apenas el sueño de que podíamos ser libres. La llegada del capitalismo cambió las reglas. Permitió que la clase media (burguesía, comerciantes-emprendedores, o como quieras llamarles) por fin tuviera, en conjunto, la capacidad económica para disputarle el poder a las realezas en Europa. El hombre libre empezó a convertirse en contrapeso, y eso no tardó en convertirse en acción política.
Los dos primeros experimentos modernos para tratar de vivir sin la carga insoportable de los reyes y su poder absoluto fueron la Guerra de Independencia de las Colonias Americanas, y la Revolución Francesa.
Esta última fue acaso el proceso social y político que podríamos definir como "normal": era un intento por revertir un sistema político -el monárquico- que llevaba milenios siendo vigente. Fracasó, por supuesto. Ni Francia ni Europa estaban listos para eso. Y con ello no me refiero a los grupos en el poder, sino a la población misma. La Revolución se engulló a sí misma, primero con El Terror, luego con el Imperio Napoleónico, y colapsó con el regreso de los Luises al poder.
Era lógico. El movimiento revolucionario no tenía la capacidad de generar su propia riqueza, y además Francia estaba rodeada de monarquías que no iban a tolerar que se pusiera en entredicho su propia razón de ser.
En Estados Unidos tenía que haber pasado exactamente lo mismo, pero hubo un factor anómalo que cambió el curso de la historia: la geografía.
Trece colonias dirigidas por burgueses que producían su propia riqueza y mantenían activo su propio mercado se rebelaron y decidieron que no necesitaban un rey. Las monarquías europeas intentaron evitarlo, pero estaban demasiado lejos. La más interesada, en Londres. La otra alternativa era el Virreinato de la Nueva España, pero su sede estaba en la Ciudad de México.
La coyuntura fue decisiva, y los Estados Unidos de Norteamérica se convirtieron en el primer país libre de reyes, gobernado desde la lógica de gente que sólo quería trabajar y comerciar.
Por eso su ascenso fue meteórico. Apenas en 150 años ya se habían convertido en la nación más exitosa del mundo, y otros 50 años más bastaron para ser también la más poderosa. Hasta la fecha, lo sigue siendo.
No todo fue miel sobre hojuelas. Todos los primeros experimentos son torpes y fallan en algunas cosas. Los Estados Unidos también nacieron con aspectos oscuros propios de la naturaleza humana (abuso y explotación), y obviamente heredados de Europa.
Pero a los Estados Unidos no los gobernaba un rey que pudiera enmendar sus errores cobrando más impuestos. Lo gobernaban burgueses que, forjados en la lógica del comercio, habían aprendido una lección fundamental para alcanzar el éxito en cualquier empresa: si te equivocas, tienes que corregir.
Fue la primera vez que una nación sin rey, y sin la posibilidad de ser subyugada por un rey, empezó a descubrir que mientras menos poder tenga el estado sobre el individuo, se alcanza más prosperidad.
Entonces fue cuando se sentaron las bases para la verdadera guerra que no sigue agobiando, para la batalla cultural de fondo que va más allá de izquierda vs. derecha o de occidente vs. islam.
El combate que se centra en la única pregunta crucial:
¿Cuál es el objetivo de LA LEY? ¿Garantizar el poder del estado sobre el individuo, o proteger al individuo del poder del estado?
Miles de años de inercia histórica han insistido en que la ley es el mecanismo mediante el cual el estado controla a la sociedad.
Los Estados Unidos fueron el primer lugar donde los seres humanos nos atrevimos a revertir esa lógica.
Los resultados están a la vista.
Por una parte, los Estados Unidos son la nación más exitosa del mundo, y probablemente de la historia. Por la otra, los movimientos regresivos quieren destruir eso.
La lucha, al final, la van a ganar los hombres libres. No porque siempre ganen los buenos, o porque la historia sea una dinámica hegeliana que siempre se mueve hacia el progreso.
La razón es más simple: los hombres libres tienen lógica de comerciante, no de filósofo. Y el comerciante siempre corrige. No trata de justificarse. Si el negocio no funciona, cambia lo que haya que cambiar, porque de lo contrario se va a la ruina (en los hechos reales, no en las subjetividades de la narrativa y la ficción).
El discurso del presidente Trump ha puesto los puntos sobre las íes de la mejor manera posible: el colectivismo rancio que tanto daño le ha causado al mundo no tiene lugar en una sociedad verdaderamente libre.
Hay que seguir en la lucha para defender la libertad del individuo, el respeto irrestricto a la propiedad privada, y la garantía absoluta del libre mercado.
¡Que los comunistas, socialistas, islamistas, wokes, queers y demás colectivistas tiemblen ante unos Estados Unidos exitosos! Los hombres libres no tienen nada que perder con ello, más que su pobreza. En cambio, tienen un mundo que ganar.
¡Hombres libres de todos los países, uníos!
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
En medio del fervor mundialista, voy a estar en Barcelona este viernes 3 de julio de 4 a 8 pm en el Museo Can Framis, recibiendo a quienes deseen compartir su testimonio de vida a partir de una pregunta: ¿Hay que cambiar al mundo o hay que aceptarlo?
Si alguien de aquí está por allá o conoce a gente de esos lares interesada en participar en esta experiencia inmersiva, son más que bienvenidos.
Gracias a La Casa del Encuentro con el Otro por la organización e invitación. Ahí nos vemos.