Ida al parque para tomar birra con un grupo activista. Compartir una cena con las pibas de Argentina y fiesta, fiesta. Bailar (y enseñar) reggaeton, cuarteto y el Meneadito. Realmente una noche para recordar, especialmente porque uno se empezó tanto que tiró su calzón al inodoro.
Tengo a mi familia cerca, y a la que me quedó lejos, ahora la puedo ir a visitar. Estoy enamorada de una persona con quien nuestra actividad favorita es hablar, charlar, de lo que sea; y esa persona me ama a mí también.
Ya no hace falta escribir algo bonito de cada día.
¿Adivinen qué polaco acaba de mandarle un pasaje a qué argentina a su ciudad para demostrarle que si no la visita por trabajo no implica que no le importe, diciéndole además que no quiere que se pierda las vacaciones con sus amigas porque entiende lo importantes que son?