Asumo mi responsabilidad. Soy consciente de que no estoy aportando al equipo todo cuanto puedo y lo acepto sin excusas. A este grupo no tengo nada que reprocharle, al contrario, estoy profundamente orgulloso de cada uno de ellos.
No me voy a rendir. Seguiré trabajando hasta estar a la altura de este equipo.
Saldremos juntos de esta situación, @Rayados ! 💙
Decir adiós nunca es fácil. Termina una etapa que arrancó llena de ilusión en febrero y que me ha permitido descubrir, un país, una ciudad, un fútbol... y que me deja muchas experiencias nuevas y, sobre todo, muchos amigos.
Por siempre me sentiré orgulloso de haber llevado el brazalete de capitán de Rayados, de haber liderado al equipo en el primer Mundial de Clubes en su nuevo formato, de haber batallado en el Clausura, en el Apertura, en la Leagues Cup, en la Concacaf Champions Cup... y de haber defendido con coraje el Gigante de Acero a vuestro lado en todos los partidos que hemos jugado en casa.
Lo he dejado todo en la cancha y fuera de ella para poder dar mi mejor rendimiento. 34 partidos, más de 3.000 minutos, 8 goles y tantas emociones que no se pueden describir en cifras.
Al club, a mis queridos compañeros, a los cuerpos técnicos, a los empleados, a todos, gracias. Y, sobre todo, gracias a vosotros, aficionados, que me habéis hecho llegar vuestro calor y vuestro cariño desde el primer momento que pisé la ciudad. Siempre recordaré con nostalgia esta etapa de mi carrera y siempre diré con orgullo "¡Arriba el Monterrey!".
It's never easy to say goodbye. A stage of my career that began with so much excitement in February has come to an end. It has allowed me to discover a new country, a new city, a new style of football and has left me with so many new experiences and, more importantly, new friends.
I will always feel proud to have worn the Rayados' captain's armband, of having led the team in the first Club World Cup in the new format, of having fought in the Clausura, in the Apertura, in the Leagues Cup and in the Concacaf Champions Cup. Of having defended the Gigante de Acero by your side in every match we've played at home.
I have left everything on the pitch and off it to be able to give my very best. 34 games, over 3,000 minutes, 8 goals and so many emotions that can't be described in figures.
To the club, my dear teammates, the coaching teams, the staff, to everyone, thank you. And above all to you, the fans, who have made me feel your warmth and your support from the first time I stepped on the field. I'll always look back fondly on this stage of my career and I'll always be proud to say ¡Arriba el Monterrey!
El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y el fifero ya va tropezando 10 años consecutivos con la misma putisima piedra.
Luchamos hasta el final y lo dejamos todo dentro del campo. Nos vamos orgullosos y con la conciencia tranquila de haber defendido este escudo como se debe. Después son detalles y así es el fútbol. No se pierde, se aprende.
A título personal, jodido pero satisfecho con lo que pude aportar al equipo. Más triste, porque quizás sea mi última aparición en un Mundial, pero bueno… El fútbol es tan caprichoso y bonito que nunca se sabe. Sigamos mirando al frente, a por el siguiente reto. Gracias a todos y todas por el cariño, la fe, el apoyo y la confianza.
We fought to the end, and we left everything on the pitch. We leave here proud; we know that we defended this badge as we should. After that, it’s about small details and that’s football. You never lose; you learn.
On a personal level, I’m sore but satisfied with how I was able to contribute to the team. And also sad because this was perhaps my last appearance at a World Cup… but that’s life. Football is so fickle and beautiful that you never know. We continue to look ahead, eyes on the next challenge. Thank you all for all the love, support and trust.