Si hay algo que tienes que hacer, deja de meterle tanto sentimientos para evaluar si quieres hacerlo. Aprende a ser a voluntad una máquina cuando tengas que serlo.
Hay días en los que las vocecitas que tengo en la cabeza amanecen descalibradas.
Ya sabes, son esas mañanas en las que despiertas y un diálogo negativo interno te atrapa. A mí me dice que soy un perdedor, que nada me sale bien, que lo que hago no tiene sentido y así. Me lo dice fuerte y con seriedad.
Quisiera decirte que la doblego todo el tiempo. La realidad es que esa vocecita malvada me deja botado, en la lona y me vence en varias batallas al año. Esos son días de mucho Netflix y ajedrez para intentar apagarla.
Mi relación con esta vocecita comenzó en la adolescencia. Siempre ha criticado las cosas que más me duelen en lo íntimo. Al principio eran aspectos físicos. Ahí me decía que mis ojos rasgados me hacían lucir feo y que jamás ninguna chica se iba a interesar por mí. Luego que era muy alto y que eso era algo malo por no ser una persona de tamaño normal. Y así. Cuando logré superar esos miedos tontos, la vocecita cambió su discurso. Me dijo que era un mal empleado y que jamás iba a subir de nivel en la corporación. Cuando lo conseguí, me dijo que por qué me creía capaz de ser emprendedor si no tenía nada a mi favor para construir mis ideas.
Te lo repito: esa vocecita es cabrona.
Afortunadamente, todos tenemos también instaladas otras vocecitas dentro de nosotros. Existe aquella que te dice que luces sexy cuando te miras en el espejo. Existe también la otra que te dice que eres lo máximo cuando cierras esa venta que nadie creía posible que fueras a conseguir y así.
El truco con todas estas vocecitas es tenerlas calibradas constantemente. Recuerda que no eres ni tan sexy, ni tan genial, ni tan perdedor como te quieren hacer creer.
Ten mantras para esos días difíciles en los que la vocecita te dice que eres una basura:
“No vine aquí a caerle bien a todos”
“No vine aquí a estar frustrado”
“No vine aquí a esto y aquello”
Dite lo que tienes que decirte y dítelo con convicción para callar a esa voz nefasta que quiere conquistar tu mentalidad.
A la vocecita que no te conviene escuchar, a ella dile groserías, y díselas fuerte.
¿Has visto esas películas de equipos deportivos donde van perdiendo en el partido más importante de la temporada y en el vestidor el coach les avienta un discurso motivacional con el cual regresan a la acción y terminan ganando? Bien. A eso se le llama “pep talk”.
Necesitas convertirte en alguien genial que se da excelentes pep talks a sí mismo. Esto es básico para crecer en cualquier área.
Lugares geniales para darte tus propias pep talks son la regadera y tu automóvil.
Ahora, aquí vienen los defensores de la depresión que me van a acusar de estar promoviendo que te cures por tu propia cuenta cuando para eso está la medicina. Hey, he transitado por todo eso, psicología, psiquiatría y brujería. No estoy atacando nada de ello. Úsalas, pero hay días en los que no podrás tener a tu doctor o bruja a la mano y necesitarás resolver por tu cuenta. A lo que te estoy invitando es a que tengas un amplio repertorio de poderosas herramientas emocionales para hacerle frente a los días que quieren ser grises.
Nada te detiene de saber cómo hablarte a ti mismo cuando las cosas no van como quieres.
“La energía es una habilidad”, dice Tony Robbins. Cambiar la energía negativa que te envuelve cuando la vocecita malvada te domina involucra darte un literal baño de agua fría, administrarte tu propia pep talk y moverte a otro lugar físico como un café o así. ¿Es esto una solución mágica? Claro que no. ¿Va a funcionar en cada ocasión? Tampoco, pero en varias ocasiones sí te va a dar muchos mejores resultados que no hacerlo y ya tan solo por eso vale la pena que sepas hacerlo.
Alguna vez leí que la economía es como una locomotora a la que intentas frenar: le toma mucho tiempo y distancia detenerse después de darle la instrucción. Así con las medidas para combatir la inflación en un país, las cuales emites en febrero y comienzan a verse reflejadas hasta noviembre. Otra analogía es como esto del calentamiento global, en el cual incluso si el día de hoy detenemos todas nuestras malas emisiones, el resultado positivo lo veremos hasta dentro de varios años y no inmediatamente.
Saber administrar tu relación con tus vocecitas es igual. No porque hoy te des una pep talk, vas a ver cambios fantásticos en ti, pero la acumulación de ellas y el músculo que generas por saber cómo levantarte tú mismo en algunas ocasiones sí se va a reflejar positivamente en tu futuro.
Ten mantras. Calibra tus voces internas. Ten paciencia. Date pep talks. Hackea tu energía. Consulta a los expertos.
Haz lo que sabes que tienes que hacer.
—A.
Es el año 2033: ¿qué decisiones tomaste una década atrás que te han colocado hoy en posición de ventaja natural?
¿Comenzaste a tomar en serio aquello del fitness?
¿Terminaste relaciones con "amigos" que no te aportaban realmente nada positivo?
¿Dejaste de criticar y burlarte automáticamente de los que estaban arriba de ti en la empresa para aprender lo que te convenía de su mentalidad y ejecución?
¿Abandonaste el drama de reaccionar con enojo/pasión a diario por todos los temas políticos y deportivos de moda?
¿Invertiste en cursos premium raros que el resto de tu círculo veían como algo exótico e innecesario?
¿Tomaste aviones para ir a eventos lejanos y así expandiste tus contactos y horizontes?
¿Dejaste de hablar como pobre quejándote de todos y de todo?
¿Ganaste control de tu realidad haciéndote totalmente responsable de todo lo que te ocurría aunque en realidad mucho de ello no fuera tu culpa directa?
¿Leíste mejores libros a profundidad?
¿Activaste tu curiosidad en arte, tecnología y ciencia por encima del promedio?
¿Hiciste ejercicios personales ridículos como estas preguntas para encontrar las respuestas dentro de ti?
Los pros son estratégicos.
Y diseñar dónde y cómo estarás dentro diez años es algo que comienza hoy.
—A.
¿Cómo negociar bien?
Más allá de la racionalidad y el intelecto, están los "sesgos cognitivos".
Una negociación exitosa se trata de generar confianza y obtener información... ¿Te suena la escucha activa? Súmale empatía y "reflejo".
#ColaboradorAEmprendedor@aaronbenitez_
Recientemente han llegado a mi radar contenidos relacionados con "la negociación", este tópico primo de "la venta" que a más de uno le genera tragar saliva, pero que en "Rompe la barrera del NO" que escuché en @beek_io toma un matiz brutal
#ColaboradorAEmprendedor@aaronbenitez_
"Experiencia y visión: elementos clave en un proceso de negociación".
Desarrolla la destreza de improvisar trayendo tus aprendizajes y experiencias previas como guías para ejecutar o reconfigurar tu estrategia de negociación. ¡Cuida tus palabras!
#ColaboradorAEmprendedor
Evaluar el contexto más favorable para la negociación y considerar múltiples escenarios posibles para enfocar la energía, emplear la flexibilidad y creatividad a favor de manejar adecuadamente las emociones y representar el papel que más convenga.
#ColaboradorAEmprendedor
"El secreto de la negociación" vino a ser la revelación del fin de semana. Lo comencé a escuchar en @beek_io por sugerencia de @aaronbenitez_ y conecté con la visión del autor acerca de la importancia de aprender las habilidades de negociación y preveer.
#ColaboradorAEmprendedor
"La actitud personal hacia fijar tus metas y sueños se vincula con la confianza inquebrantable que tengas en ti".
Determinación y firmeza son dos ingredientes indispensables del éxito según "Piense y hágase rico". Escúchalo en @beek_io#ColaboradorAEmprendedor
"Tira tu viejo concepto de educación", si quieres ser exitoso, es mucho más importante adquirir las experiencias y conocimientos correctos que atiborrarse de información.
No necesitas saber todo, pero sí a quién preguntar.
#ColaboradorAEmprendedor@aaronbenitez_
¿Tu deseo es lo suficientemente apasionado para convertirlo en realidad un día? Esta pregunta me quedó resonando al escuchar "Piense y hágase rico" en @beek_io#ColaboradorAEmprendedor con @aaronbenitez_
Conocer y apalancarse de los transmisores es vital para las marcas y emprendedores de hoy.
Poca gente se atreve a crear vacas púrpuras por miedo a terminar en lo malo, mediocre o mal hecho.
"Fusiona lo extraordinario y lo provechoso"
#ColaboradorAEmprendedor con @aaronbenitez_
Escuché "La Vaca Púrpura" y pensé en las veces que he visto negocios aferrarse al viejo marketing ignorando el poder de la diferenciación y la innovación.
¿Sabes que son los ideavirus?, lánzate a @beek_io
y conoce cómo funciona el mkt de hoy. #ColaboradorAEmprendedor
Vuélvete observador de tus micro acciones y entrénate en ir haciendo los ajustes pertinentes para
establecer los estímulos adecuados; la repetición, hacerlo lo más fácil, obvio y específico posible serán grandes aliados para establecer nuevos hábitos. #ColaboradorAEmprendedor
Aquello que repetimos día a día marca la dirección de nuestra vida, nos permite hacerlo más fácil o creerlo más difícil.
Escuché en @beek_io las ideas principales de #habitosatomicos por recomendación de @aaronbenitez_ en #ColaboradorAEmprendedor y me permití ser observadora 👀
El problema de decirle a nuestros niños que son inteligentes solo porque obtuvieron buenas calificaciones en la escuela es que se guardan rápidamente esta retroalimentación en su mente como algo deseable. A partir de ahí, lo que nuestros hijos van a buscar por todos los medios es repetir esa agradable sensación de triunfo. Mi argumento hoy es que cuando alabamos incesantemente sus buenas calificaciones, los volvemos adictos a la validación social para el resto de su vida profesional.
¿Has conocido nerds que evitamos bailar porque nos sentimos —y lucimos— ridículos? Nadie nos dice "tontos" pero eso somos, porque bailar bien es inteligencia del cuerpo. Y en lugar de tratar de dominar esta variedad de inteligencia, nos refugiamos en los logros académicos almacenados en nuestra mentecita a la cual no empujamos que se exponga vulnerablemente a otras áreas.
Una persona con inteligencia integral se mete a diversas áreas, es ridícula en varias, comete errores en muchas, pero siempre está buscando con buen espíritu cómo aprender, cómo crecer, cómo conectar aquello que nos han dicho que está separado.
Ser inteligente es algo que contiene muchas dimensiones. Puedes ser inteligente en términos de los movimientos de tus pies y brazos, de tu sensibilidad para detectar tonos, de conseguir la sazón adecuada en la cocina, de conservar la claridad mental bajo estrés extremo, de aprender idiomas y así. El problema es que no llamamos a todo eso inteligencia sino "talento" y al degradar esas otras hebras de inteligencia, le damos tontamente el trono a la inteligencia académica como la más importante de todas.
¿Qué es ser "inteligente" en la escuela?
· Principalmente, cumplir con lo que te dicen que debes hacer siguiendo las especificaciones exactas que alguien frente a ti te dicta.
· Aprobar con pocos errores exámenes donde no debes consultar libros, internet o personas para solucionar los problemas.
¿Puedes notar todos los problemas con esto?
En la vida real, no puedes escalar ni como empleado de una corporación ni como emprendedor si esperas a que alguien te diga exactamente qué es lo que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Ser alguien así de pasivo te mantiene indefinidamente estancado. Y el entrenamiento que nos convierte en alguien así viene desde la escuela tradicional que reverenciamos cuando nuestro trabajo debería ser exigirle adaptarse a la realidad.
En la vida real, los exámenes que importan son problemas multidimensionales que te exigen consultas a detalle en Google, llamadas telefónicas a amigos expertos y reflexiones con ChatGPT al lado para llegar a una solución que no sabes si será la respuesta "correcta" pero que debes de ejecutar. Si funciona a la primera, has tenido suerte, si no, bueno, eso es lo normal, debes iterar.
Te decía que esto de convertir a nuestros niños en adictos a la validación social es un gran problema. Mira, esto es como tú cuando por fin algo de lo que publicas en redes sociales obtiene una respuesta positiva inusualmente alta: lo que haces a continuación por el resto de la eternidad es buscar repetir esa sensación colocando el mismo tipo de contenido para que otros lo alaben. Has quedado atrapado en el ciclo de recompensa de las redes sociales que te regalan colorcitos y sonidos de satisfacción calibrados psicológicamente para que no te puedas salir de aquí jamás. Y de ahí, de ese estilo de chiste o video que hizo que muchos likes llegaran a tu vida, de ahí nadie te va a sacar.
No escribo esto desde una posición de virtud. Me encantaría que mis hijos fueran reconocidos como "inteligentes" en la escuela y me fascina también recibir el aplauso de mis seguidores, pero cuando hago inventario de lo que realmente importa e importará para poder avanzar hoy y en el futuro, irremediablemente llego a la conclusión de que todo eso de las calificaciones y los likes por sí mismos importa muy poco.
Necesitamos niños que sepan lidiar con la frustración de que no hay respuestas correctas y que tienen que picar piedra una y otra vez probando ideas hasta encontrar algo que funcione o abandonar el asunto sin dramas para enfocarse rápidamente en otra área. “Cumplir con la tarea” y "estudiar" en los términos clásicos de obediencia y memorización no ayudan a tener gentecita lista para el éxito profesional real.
Mira, te voy a decir dónde estamos fallándole a nuestros niños: no estamos siendo realmente curiosos. Hay una herramienta genial llamada ChatGPT y el 99% de ustedes no la están usando inteligentemente a diario. La ven como algo exótico, o la probaron dos o tres veces y dijeron “ah, pero comete errores”, “ah, no sirve mucho”, “sí, está bien, pero no la necesito hoy” y así. Esto es como cuando aparece la web en nuestras vidas a mediados de los noventas y la usas para enterarte de los chismes de la farándula en lugar de integrarte virtualmente a una comunidad internacional dedicada a algún pasatiempo y hacer nuevos amigos y aprender algunos hacks. Si nosotros no nos empujamos a adoptar lo nuevo y esforzarnos en ver cómo integrarlo a nuestro día a día, ¿cómo vamos a hablar con nuestros niños sobre lo que sí les conviene para su futuro?
Exigir inteligencia a nuestros hijos sin trabajar en ser verdaderamente inteligentes nosotros mismos es colocarnos en posición de desventaja natural.
Retemos lo que venimos haciendo desde siempre en la escuela y la oficina porque muchísimo de ello es ya bastante irrelevante.
Abracemos lo nuevo como lo que es: una oportunidad genial para dejar de estar ciclados tontamente y empujar nuestra mentalidad y ejecución hacia el alto desempeño.
Ecuanimidad. Enfoque.
La gloria está en el largo plazo.
Disciplina emocional.
Dureza mental.
Sé audaz.
Y selo ahora.
—A.
@aaronbenitez_ puso en mi radar "El mito del emprendedor" de Michael E. Gerber, lo escuché en @beek_io y su claridad me ayudó a simplificar y entender para explicar mejor lo que hago con mis clientes para que crezcan de forma rentable y sostenida #ColaboradorAEmprendedor
Pasar de #ColaboradorAEmprendedor Cuando empecé con la consultoría de MiPyMes teniendo aún un trabajo fijo lo hice basada en mi observación y experiencia extrapolando teoría con realidad. Escuché el "Mito del Emprendedor" en @beek_io por @aaronbenitez_ y ¡mi curiosidad se activó!
Brutal la síntesis de @beek_io acerca de "Lean Startup". @aaronbenitez_ lo recomendó en #ColaboradorAEmprendedor y viene como anillo al dedo para dejarte de rollos y retomar una guía práctica de lo esencial para iniciar, validar y aprender en la creación de negocios.
Uno de los hacks de @aaronbenitez_ que más me movió de #ColaboradorAEmprendedor fue negociar con ecuanimidad. Lo encuentras en @beek_io y así podrás ampliar tu espectro acerca de cómo negociamos todo el tiempo y en cada dimensión de nuestra vida, viendo ¡más allá de lo evidente!