Hoy, clase de la Odisea. Al final, se ha acercado una alumna para enseñarme la edición que ha leído (la de Bruguera, vieja y con hojas sueltas).
– ¿Por qué no ha usado la recomendada, con útiles notas aclaratorias?
– Porque esta es la que leyó mi padre.
Lo ha dicho con emoción.