Pensé que después de tantos años ya no había forma de admirarte más, pero me equivoqué otra vez. Seguís encontrando la forma de hacerte todavía más inmenso.
Qué difícil explicar el amor que te puede generar alguien que ni siquiera sabe que existís.
A esta altura no importa qué decidas ni cuánto más quieras dar. Hacé lo que te parezca, Leo. Te voy a admirar toda la vida. ❤️
Esto es mentalidad de élite.
No salir a decir que si todos tus compañeros estuvieran en tu nivel, ganarían todo.
No salir a menospreciar los logros de los demás.
No salir a autoproclamarte el mejor jugador de la historia.
Esto.
Cruz Azul me enseñó que, por más que lo intentes y quedes cerca, la única forma de asegurar el éxito es haciendo las cosas realmente diferetes, desde las entrañas, con un proyecto pensado a largo plazo. Y mientras eso no pase en el fútbol mexicano, seguiremos siendo lo mismo.
Hay por ahí un mexicano, un uruguayo, un colombiano, un portugués, que cuando el hijo venga y le diga “Papá, vos viste a Messi?” él va a tener todos los recuerdos llenos de odio en vez de haber disfrutado al mejor futbolista de todos los tiempos.
Pobre gente, hermano.