Si por besarte tuviera que ir después al infierno, lo haría. Así después podré presumir a los demonios de haber estado en el paraíso sin nunca entrar.
- William Shakespeare
Entre susurros de viento y olas calladas,
se ahogan mis sueños, se quiebran mis almas.
La luna, distante, no alumbra mi pena,
y en cada silencio muero de condena.