Imagínate que eres un político del PRI o del PAN, es junio de 2024 y te toca salir a pedir el voto.
Llegas a una colonia, te diriges a una casa al azar, platicas con la señora y ella te dice que todos los días sale desde las 5 am de su casa, camina 20 minutos a su primer parada de camión, 30 minutos dura su primer trayecto, de ahí toma otro camión que la llevará a su destino final que es el IMSS.
Lo hace porque desde hace 3 meses intenta surtir una receta médica para su padre que tiene diabetes y un pierna amputada, el dependiente del IMSS la trata con desdén y le dice que hasta el siguiente mes llega ese medicamentos.
Toma otro camión con un sol a 40 grados y llega a su trabajo en el que cobra 3800 pesos quincenales por 8 horas diarias que realmente son 10, tolera un ambiente laboral hostil porque no tiene de otra, termina su jornada y se dirige a su casa; nuevamente tiene que pagar camiones y caminar de regreso a su casa por una calle sin alumbrado rogando a Dios que no le asalten.
En el camino va haciendo cuentas sobre sus gastos del gas, luz, despensa, el crédito de coppel y compartamos. Llega por fin a su casa a las 10 de la noche, exhausta y desde su ventana voltea a ver a la esquina donde sueña con poner un changarrito que le ingrese lo mismo que su empleo, pero le piensa porque su vecino que tiene una tienda de abarrotes está a punto de cerrar porque 2 grupos criminales le cobran derecho de piso.
Ya que terminó de platicarte su día a día te quedas mudo, no sabes qué responder a la señora, no tienes ni una sola propuesta seria para cambiar y mejorar el modo de vida de esas personas porque lo único que sabes hacer en política es decir:
TODES.
Todo el mundo parece que quiere encontrar el amor de su vida.Pero el amor no se encuentra,el amor se construye.Y muy pocos están dispuestos a elegirse todos los días.
A aceptar que habrá días que ames o quieras inmensamente y otras no tanto.