Vaya fotón de Reuters en el día del aniversario 250 de la independencia de EEUU, una mujer negra va sola junto a decenas de supremacistas blancos en el transporte público preparados para marchar por Washington.
People who have travelled a lot tend to judge less. Not because they became nicer, but because they ve seen too many versions of what's "normal." In one country, it's normal to eat with your hands. In another, it's normal to stay quiet at the table. In third, it's normal to hug a stranger. When you've seen 30 different versions of "the right way," you stop believing yours is the only one. Travel doesn't just teach geography. It teaches tolerance
Se juzga a Begoña Gómez por cobrar 35.000€ en 3 años por dar clases en la Complutense y por tener una asistenta en la Moncloa
Ahora que lo sabemos todo de Begoña es hora de conocer un poco a Eva Cárdenas, esposa de Alberto Feijóo
A diferencia de Begoña Eva se ha hecho multimillonaria a la sombra del ex presidente de Galicia.
En marzo de 2019 fundó junto a su hija una agencia inmobiliaria, Niebla Azul, empresa con la que adquirió propiedades en Oleiros y La Coruña.
Su matrimonio con Feijóo ha sido muy productivo.
Niebla Azul SL se inscribió con un capital de 3.000€ y en menos de un año ya tenía 778.000.
El Ayuntamiento de A Coruña confirmó la ausencia de licencias mercantiles en la dirección de Linares Rivas, pero no ha emitido sanciones públicas ni aclaraciones sobre el posible impago del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE).
Mientras tanto, las autoridades fiscales y judiciales tienen pendiente determinar si estos movimientos responden a una estrategia de elusión tributaria o a un abuso de poder.
La pareja suma al menos 11 propiedades conocidas, entre fincas rústicas en Meira y Ames, pisos en Madrid y Vigo, un garaje, un edificio completo de 318 m² en A Coruña, y un chalet en Oleiros. Su valor conjunto supera los 20 millones de euros.
A este patrimonio se añade la polémica mansión de Moaña (Pontevedra), adquirida por 675.000 euros. Vecinos de la zona denuncian que la vivienda fue construida sobre una servidumbre de paso ilegal, con un acceso privado a la playa que, según la legislación vigente, debería tener carácter de dominio público, equiparable en su controversia al conocido caso del Pazo de Meirás.
Además los hermanos de Eva Cárdenas ocupan altos cargos en empresas que han sido adjudicatarias de contratos millonarios por parte de la Xunta de Galicia.
Esto no se publica ni se publicará en cadenasde tv, por lo que sea.
Fuente:
https://t.co/Ha8Ak7Hnt1
Hay algo que nunca dejará de sorprenderme: los mismos perros que muchas veces son abandonados, golpeados, encadenados o tratados como si no sintieran, hoy están arriesgando su vida para salvar la nuestra. 🐾
Mientras el terremoto en Venezuela ha dejado dolor y desesperación, estos héroes de cuatro patas no se detienen a preguntar quién los amó y quién los lastimó. Guiados por su instinto de ayudar, buscan entre los escombros a personas que aún esperan una oportunidad para vivir. Ellos nos demuestran que la lealtad, la compasión y el amor no necesitan palabras.
Ojalá algún día la humanidad aprenda de los animales. Ellos no conocen el odio, la maldad ni la crueldad con la que muchas veces son tratados. Merecen respeto, protección y una vida digna. Si un perro es capaz de salvar la vida de un desconocido, ¿cómo es posible que todavía existan personas capaces de hacerles daño? Que esta tragedia también nos deje una gran enseñanza: ningún ser vivo merece sufrir. Cuidemos a quienes, incluso con el corazón roto, nunca dejan de creer en nosotros. 🐾❤️
#hermanosvenezolanos #VenezuelaNoEstáSola #venezuela #VenezuelaSeLevanta
Quizás todo lo que no frena y desautoriza el CGPJ, tiene que empezar a hacerlo la gente en las calles.
El golpismo judicial está llegando demasiado lejos. Las togas no pueden ser un arma contra quienes se consideran rivales políticos.
Se acabó.
El ultimo auto del juez Peinado contra Begoña Gomez, ademas de una barbaridad es un autentico despropósito y un disparate a la inteligencia del propio poder judicial. Alguien debería parar los pies a todo este esperpento de proceso judicial.
La vida da muchas vueltas. Que le pregunten a Alberto González Amador.
En 2019 vivía con su familia en un piso de 90 m² en Barajas. Su trabajo como técnico en prevención de riesgos laborales no daba para lujos.
Entre 2020 y 2023 ingresó 8,1 millones de euros.
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Social media trends have turned the world’s most beautiful places into endless bathroom lines at a concert, where everyone waits for hours just to take the same photo to show to people who couldn’t care less 🌎📸
Nothing captures the shallow decay of our time better than this
Creo que el mundo está guardando mucho silencio ante la atroz masacre de perros en Marruecos. El rey ordenó eliminar TODOS los perros de cara al mundial 2030.
No solo hay que mostrar esto, hay que pedir que NO se haga el mundial en Marruecos!
Por un mundial sin sangre!
Está todo el mundo hablando de La Casita de Bad Bunny pero tengo la sensación de que casi nadie sabe su historia y su genealogía, lo cual es un poco perverso porque la historia de La Casita es tan intrincada como una peli de terror psicológico.
La cosa —y la casa— tiene un principio, que está en Long Island en 1947. Allí un tipo llamado William Levitt miró un campo de patatas y vio, en lugar de patatas, el futuro de la clase media estadounidense, que para él tenía forma de diecisiete mil casas iguales. Literalmente Iguales.
Levitt había aprendido en la Marina a construir barracones a toda velocidad y aplicó la misma idea al baby-boom de posguerra: dividió la construcción de una casa en veintisiete pasos, puso a un hombre a hacer solo el paso nueve durante el resto de su vida natural, y empezó a escupir viviendas a razón de una cada dieciséis minutos. El que ponía los grifos no sabía clavar un clavo y el que clavaba no había visto un grifo, y entre todos, sin que ninguno entendiera la casa entera, levantaron un suburbio del tamaño de una provincia. Se llamaba Levittown.
Que tú dices pues muy bien, vivienda barata y rápida. Y sí, eso lo era. Y racista también, porque el contrato de esas casas idénticas incluía una cláusula que prohibía venderlas a cualquiera que no fuera de raza blanca. Estaba escrito. Con tipografía. O sea, la utopía de la clase media pero no me pongas negros ni hispanos cerca.
Así que tanto Levittown como todas las urbanizaciones que se construyeron en las afueras, también las que no tenían la cláusula explícita, se llenaron de blancos que huían de las ciudades —esto tiene nombre técnico, White Flight, la fuga blanca, que suena a maniobra militar y en el fondo lo era— dejando los centros urbanos a quienes no podían comprar un chalecito. El resultado fue un paraíso siniestro de céspedes idénticos donde todo el mundo era exactamente igual porque por contrato no podía ser de otro modo.
Unos quince años después, un funcionario de Puerto Rico se fue a Toa Baja, al norte de la isla, y desplegó sobre una mesa los mismos planos. Otro Levittown. La promesa de la clase media estampada en hormigón, y todo dentro de algo llamado Operación Manos a la Obra, donde las manos eran las de los boricuas y la obra de los gringos.
Aquí no había cláusula racial porque sería algo absurdo en un lugar tan mezclado como Puerto Rico y, claro, también porque en la isla la exclusión funcionaba por canales económicos, no por los del color de la piel. O no solo. El caso es que el módulo de Levitt entró y dentro de cada casita idéntica un puertorriqueño se instaló a desear exactamente lo que un señor de Long Island había decidido que un estadounidense debía desear.
Pasan sesenta años. La arquitecta Mayna Magruder Ortiz mira una vivienda real en Humacao, ahora al este de la isla, mira los planos de Levittown, y hace lo que hacen los arquitectos, que es copiar. Según algunas revistas de arquitectura, Mayna Magruder combina la herencia del XIX con la urbanización de posguerra, pero el resultado es una casa que está por todo Puerto Rico. Rosa pastel. Cornisas amarillas. Sillas de plástico monobloc, las que pesan ochocientos gramos y aguantan a un obispo, las que tu tío apila de seis en seis al final de la fiesta, el grado cero de la civilización con clima benévolo. También tiene la misma cubierta plana, salvo que aquí no es tejado sino un sitio para bailar, porque alguien decidió en una reunión que esa cubierta que durante toda la historia de la arquitectura caribeña sirvió para no morir bajo la lluvia, fuese ahora un escenario con aforo.
Pero lo que más conocemos todos es el balcón con marquesina. El balcón de la casa obrera puertorriqueña era el órgano social de la vivienda, el sitio donde se enfriaba la cerveza, se vigilaba al vecino y se conspiraba contra el casero, el único lugar donde la clase trabajadora hacía la cosa verdaderamente subversiva, que es estar junta sin pagar entrada.
En La Casita de Bad Bunny el balcón también tiene aforo. Quince personas. Y las quince son Ester Expósito, Los Javis, Lamine Yamal, una cantante llamada Judeline cuyo nombre se evapora a mitad de pronunciación, influencers cuya influencia también está en proceso constante de evaporación, además de unas cuantas chicas desconocidas, blancas y europeas pero disfrazadas de caribeñas a las que un ojeador —y la palabra es exacta— ha elegido para que puedan competir entre ellas por quién sale más segundos en las pantallas gigantes, cinco, trece, veintiuno. Ah, y Marta Ortega, presidenta de Inditex, que baila dentro de la réplica de una casa de clase trabajadora mientras por los altavoces suena un tema sobre la gentrificación de la isla, sobre la mudanza forzosa, sobre la bandera celeste de los independentistas, y nadie en el estadio detecta el cortocircuito porque no hay cortocircuito, el aparato fue diseñado para que la crítica del aparato circule por sus propias cañerías sin tocar jamás una pared.
Y así, la marquesina donde el bisabuelo no tenía dónde caerse muerto es hoy el lugar más caro del universo al que no puedes comprar entrada, porque no se vende, solo se concede, que es la forma final del lujo, el lujo que ni siquiera te deja la dignidad de pagarlo.
En 1967 —poco después de la Operación Manos a la Obra— Guy Debord dijo que la sociedad contemporánea no era una sociedad basada en la imagen, sino que era una sociedad *que es* imagen. La Casita es esa frase hecha hormigón rosa. La sociedad del espectáculo ha localizado una cosa sin mercantilizar —la nostalgia del barrio, la silla de plástico— y la ha mercantilizado tan a fondo que la ha construido a escala 1:1, la pasea por cuatro continentes y te cobra cien euros por verla de lejos y ni siquiera te das cuenta de qué es eso que ves de lejos.
El espectáculo ha engullido la historia de La Casita, la ha digerido, la ha metabolizado y la ha regurgitado convertida en lo que siempre devuelve el espectáculo después de comer, que es más espectáculo.
He descubierto la vibrante obra del pintor italiano Michele del Campo. No le conocía. Verás que tiene una energía fresca que nos sumerge de lleno en la vitalidad de la juventud urbana, la complicidad, la moda y el asfalto bañado por un sol brillante.
👇🏻Abro hilo.
Lo que pasa en América Latina es un fenómeno doloroso: personas que viven las consecuencias de la desigualdad terminan votando por quienes prometen profundizar el modelo que las genera.
La explicación no siempre está en la economía, sino en la identidad. Muchos votan desde lo que aspiran ser y no desde la realidad que viven. Prefieren sentirse cerca de un estatus imaginado antes que defender derechos que mejorarían su vida de forma concreta.
Y ahí está la gran paradoja de nuestro tiempo: quienes más necesitan un Estado que los proteja, muchas veces terminan respaldando a quienes buscan debilitarlo. Qué tristeza.
#EleccionesColombia
En este trabajo demostramos experimentalmente que los mensajes motivacionales de la autoayuda promueven la desmovilización social a través de la activación de creencias meritocráticas. https://t.co/C2rnP50JQE
Life is strange. You arrive with nothing, spend your whole life chasing everything, and still leave with nothing. Make sure your soul gains more than your hands.
Que con lo que hoy sabemos de Suárez, de Felipe González, de Aznar, de Rajoy y de Juan Carlos I, sea Zapatero el primer presidente imputado, define muy bien la historia de la justicia española y de nuestro sistema político
Dios mío, qué tristeza, como es posible que se permita algo así.
Los seres humanos somos la especie más dañina y peligrosa del planeta.
Animales desangrados a tiros, conscientes de su agonía: la muerte de 200 cervatillos del Pardo en un matadero https://t.co/ilgkEAIvW0
Hoy hace un año que nos dejó Pepe Mujica, quien dijo una vez:
«La vida se te va. Lo único que no se compra es el tiempo. Por eso, gástalo en aquello que te haga feliz, en abrazar a quien amas, en luchar por lo que crees justo. No vivas para tener, viví para ser. Porque cuando te vas, no te llevás nada… salvo lo que diste.»
Un sacerdote brasileño, recoge perros callejeros de las calles, los alimenta, los ducha y luego presenta un perro en cada misa para que lo adopten. Cientos de perros callejeros ya han encontrado un nuevo hogar para siempre gracias a el.
My autorickshaw driver stops, midway through the trip.
He asks for “do minut” (two minutes), runs to the footpath and fills the bowls for animals and birds, with water from his water bottle.
Comes back, apologises to me for the delay and adds “Unka koi nahin hai, bhai sahab.” (They don’t have anyone else).
There are good people. Never forget that.