Que yo sepa, Iván Cepeda nunca se indignó por los más de 50 mil asesinatos que sucedieron en este gobierno de la Paz Total, o por los audios de Benedetti, o por los desmanes de Laura Sarabia, o por los escándalos de Nicolas Petro -o los de Verónica Alcocer-, o por los abusos en los nombramientos en el servicio exterior, entre muchos escándalos.
Se indignó por la doble nacionalidad de Abelardo (y no por la de Petro, que tomó posesión con nacionalidad italiana) y amenaza ahora con desconocer el gobierno de quien le ganó en franca lid: ¿ese es el ejemplo de demócrata que tocaba valorar por su ponderación y trayectoria?
De niños vivimos en comunismo: recibimos todo sin producir nada.
De jóvenes nos identificamos con el socialismo: tenemos poco y pedimos redistribución.
De adultos entramos al capitalismo: trabajamos, acumulamos algo y queremos conservarlo.
Tal vez es normal cambiar de opinión!
"El pesimismo tiene un prestigio intelectual que no merece"
Para construir riqueza es indispensable ser optimista, es díficil encontrar billonarios "intelectuales"
El capital busca lugares donde lo traten bien, donde la fricción sea baja.
Las ciudades compiten por atraer nuevos ciudadanos, el régimen tributario es un factor clave.
Los billonarios saben que no podrán vivir en NY o California. Florida y Texas los reciben con los brazos abiertos.