Quien me conoce sabe cómo es mi
corazón y cómo son mis intenciones
seguramente habré fallado mil veces en
la vida, porque soy humano, pero
nunca hice nada para hacerle daño a
nadie, me esfuerzo a diario en cambiar
todo aquello que no me gusta de mi y
con eso me quedo..
La decepción te enseña que la gente no
siempre es la que dice ser, y uno aprende
que aunque a veces duela, no cualquiera
merece un lugar en nuestra vida.