Cada día estoy más seguro de la energía que transmitimos a los demás, hay gente que cuando están cerca, te sientes tranquilo y hay otra mucha que su presencia hace que nos sintamos inseguros.
Acabo de ver comer a unos chicos extranjeros en Lanzarote unos pimientos de padrón con cuchillo y tenedor. Tuve que contenerme mucho para no gritarles en el medio del restaurante “iso non se come así oh”.