Cuando Elías entró en depresión y le pidió a Dios que le quitara la vida, Dios no le exigió ayunar, orar o servir más.
Dios simplemente le proveyó descanso y envió a un ángel para decirle:
“Levántate y come”.
Cuando tocamos fondo, lo único que necesitamos es: la presencia de Dios, un amigo, comida y descanso.✨
Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.