Desde muy joven, Julián Quiñones decidió que su corazón, su destino y sus goles llevarían el color verde, blanco y rojo.
Hay quienes nacemos con la fortuna de ser mexicanos, y hay otros, como Julián, que se ganan ese derecho con base a sudor y un amor propio que no le cabe en el pecho.
Porque bien lo dijo Chabela Vargas: Un mexicano nace donde se le da su regalada gana… Y Quiñones es uno de los nuestros, carajo!
@DavidFaitelson_ Siempre es la misma, agarrate los trompiates y sostén lo que dices o mejor no digas nada gordo.
Todo mundo te saca de tus casillas no te has dado cuenta.