Las finales de la Libertadores 2018 y del Mundial 2022 me hacen pensar que quizá nunca vuelva a sentir algo tan intenso por el fútbol. Fue hermoso, y a la vez tiene algo de tristeza.
Con los años fui descubriendo que el folclore del fútbol es un concepto que solo existe en Argentina, Uruguay y Brasil. El resto de países no sabe jugar. Si boqueás y perdés te tenés que callar.
Hay que ser muy íntegro y valiente para atreverse a hacer lo que se ama hasta el final del camino, eso significa que no se claudicó.
Miguel Russo es un inmenso, no cualquiera se gana el respeto y el cariño de los que estamos en la otra vereda deportiva.
¡Fuerza Miguel! ⚪🔴⚪